Finalizan regla que busca expulsar a Planned Parenthood de programa de planificación familiar
El viernes 22 de febrero, la administración Trump finalizó una reglamentación destinada a expulsar a Planned Parenthood del programa federal de planificación familiar , cumpliendo la promesa de campaña hecha a los grupos anti aborto.
Este programa proporciona anticonceptivos, pruebas de detección y tratamiento para enfermedades de transmisión sexual, y otros servicios de atención primaria, a 4 millones de pacientes cada año, muchos de ellos de bajos ingresos o sin seguro de salud, en más de 4,000 clÃnicas. Planned Parenthood sirve a alrededor del 40% de ese número de casos.
Ninguno de los fondos provistos para los servicios del TÃtulo X se puede utilizar para abortos. Eso ha sido asà desde que se creó el programa en 1970. Pero los opositores al aborto se han quejado durante décadas de que, dado que muchas afiliadas de Planned Parenthood que reciben apoyo del TÃtulo X también brindan servicios de aborto, el dinero de la planificación familiar federal se puede mezclar indebidamente con los fondos utilizados para este procedimiento.
Las borran las reglas previas del programa que requerÃan que las mujeres con embarazos no deseados recibieran “asesoramiento no dirigido” sobre todas las opciones, incluidos el parto, la adopción y el aborto.
Bajo las nuevas reglas, a los beneficiarios del TÃtulo X se les prohibirÃa referir a mujeres a servicios de aborto en casi todos los casos. Esto revertirÃa las reglas existentes, que requieren que se refiera a la mujer si ésta lo solicita. La consejerÃa todavÃa estarÃa permitida, pero ya no serÃa un requisito.
Las nuevas reglas “asegurarán el cumplimiento y la mejora de la implementación del requisito legal de que ninguno de los fondos asignados para el TÃtulo X pueda usarse en programas donde el aborto es un método de planificación familiar”, dice el resumen ejecutivo.
Las organizaciones que aceptan fondos del TÃtulo X también tendrÃan que separar fÃsicamente las instalaciones que ofrecen servicios con fondos federales de aquellas que brindan servicios de aborto.
Los grupos de proveedores de derechos de aborto y planificación familiar se apresuraron a denunciar las reglas.
“Esta regla golpea intencionalmente el corazón de la relación paciente-proveedor, insertando la ideologÃa polÃtica en una visita de planificación familiar, lo que frustrará y finalmente desalentará a las pacientes a buscar la atención médica que necesitan”, expresó Clare Coleman, presidenta y CEO de National Family Planning & Reproductive Health Association, el grupo que representa a los destinatarios del TÃtulo X, en una declaración escrita.
“Como proveedores de atención médica, nuestro trabajo es proporcionar información precisa y basada en evidencia a nuestros pacientes”, dijo la doctora Leana Wen, presidenta de Planned Parenthood Federation of America. “Pero sepa esto: Planned Parenthood siempre estará aquà para sus pacientes. Nunca dejaremos de darle información médica a nuestros pacientes, y nunca dejaremos de luchar por la capacidad de todos para acceder al derecho fundamental a la atención médica”.
Pero los enemigos del aborto han estado presionando por estos cambios.
“Agradecemos al presidente Trump por tomar una acción decisiva para separar a los contribuyentes de la gran industria del aborto liderada por Planned Parenthood”, dijo Marjorie Dannenfelser, presidenta del grupo anti aborto Susan B. Anthony List. “El programa del TÃtulo X no tenÃa la intención de ser un fondo para las empresas de abortos”.
Retirar fondos a Planned Parenthood ha sido un objetivo que el movimiento contra el aborto persiguió durante décadas. Los republicanos pensaron que podÃan hacer que el grupo no fuera elegible para brindar atención a los pacientes de Medicaid en una parte de su proyecto de ley, que no se aprobó, cuando intentaron rediseñar la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio en 2017. Las disposiciones de Planned Parenthood se eliminaron de la ley bajo las reglas del Senado incluso antes que la medida se derrumbara.
La fiscal general de Nueva York, Letitia James, prometió presentar una demanda contra la nueva regulación, diciendo que es “peligrosa e innecesaria”. Sin embargo, la Corte Suprema confirmó un emitidas por el gobierno del presidente Ronald Reagan en 1987.
Las reglas entrarán en vigencia por etapas, a partir de los 60 dÃas posteriores a su publicación en el Registro Federal. La parte que requiere la separación fÃsica y financiera no entrará en vigencia hasta dentro de un año.