Children's Health Archives - ºÚÁϳԹÏÍø News /es/tag/childrens-health/ ºÚÁϳԹÏÍø News produces in-depth journalism on health issues and is a core operating program of KFF. Thu, 16 Apr 2026 04:07:15 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.8.6 /wp-content/uploads/sites/8/2023/04/kffhealthnews-icon.png?w=32 Children's Health Archives - ºÚÁϳԹÏÍø News /es/tag/childrens-health/ 32 32 161476233 Por miedo a la deportación, niños sin papeles pueden abandonar el Medicaid /es/medicaid/por-miedo-a-la-deportacion-ninos-sin-papeles-pueden-abandonar-el-medicaid/ Thu, 18 May 2017 18:44:16 +0000 Luz se sintió aliviada y agradecida cuando se enteró que su hijo de 16 años calificaba para tener cobertura completa del Medi-Cal, el programa estatal del Medicaid en California. Ahora, le preocupa que la información que proporcionó al programa de salud del gobierno pueda poner a su familia en riesgo de deportación.

El hijo de Luz es uno de los cerca de 190,000 niños que se han inscrito en el Medi-Cal desde que California lo habilitó para menores indocumentados el año pasado. Luz, su esposo y su hijo llegaron sin papeles a Merced, California, desde México hace unos 10 años. Luz pidió que no se usara el apellido de la familia, por miedo a ser identificada por las autoridades federales de inmigración.

En el clima político actual, los defensores de los inmigrantes y de la salud temen que niños, como el hijo de Luz, abandonen el Medi-Cal y que otros menores que califican no se inscriban debido a la preocupación de que la información personal pueda ser utilizada para deportar a las familias.

Luz tendría que renovar la cobertura de su hijo en octubre, pero sigue indecisa, aunque el programa pagó por su visita al hospital cuando se lesionó un pie. “Todavía lo estoy pensando”, dijo.

En mayo de 2016, el Departamento Estatal de Servicios de Salud (DHCS) implementó la nueva ley Health for All Kids (Salud para Todos los Niños) que permite a los menores de 19 años de California recibir beneficios completos del Medi-Cal, incluyendo atención dental y servicios de salud mental, independientemente de su estatus migratorio. Antes, los niños indocumentados sólo podían recibir a través del Medi-Cal atención de emergencia.

California siguió a Illinois, Massachusetts, Nueva York, Washington y el Distrito de Columbia ofreciendo cobertura de salud apoyada por el estado a niños que viven en el país sin papeles. El gobierno federal paga una porción significativa del programa de California, como lo hace con todos los estados. Pero California financia la cobertura para los niños indocumentados en su totalidad.

Desde su implementación hasta el 6 de abril de 2017, 189,434 niños indocumentados se inscribieron en el programa, según los datos estatales más recientes. El departamento de servicios de salud estima que otros 61,000 son elegibles, pero no están inscritos. Defensores dicen que ahora es el momento para un empujón para inscribir a estos niños “más difíciles de localizar” y para alentar a los que ya están en el programa a quedarse.

Las familias inmigrantes se han vuelto más reacias a compartir información personal con los programas gubernamentales por los cambios a las políticas migratorias y de salud que planea la administración Trump, según que trabajan con inmigrantes en prácticas pediátricas y clínicas comunitarias a lo largo del estado.

La encuesta, realizada en marzo por el grupo de abogacía Children Now, reveló que los inmigrantes también están evitando cada vez más las citas médicas debido a preocupaciones similares.

Kelly Hardy, directora y gerente de políticas de salud de Children Now, dijo que algunas familias incluso porque temen que su estatus migratorio pueda compartirse con oficiales de inmigración.

“Mantener [en el programa] a los niños que se han inscrito recientemente va a ser muy importante”, dijo Hardy. Agregó que espera que las familias vean que la cobertura es una bendición para su salud y que no se asusten.

En un correo electrónico reciente, el DHCS reiteró a California Healthline que el estatus migratorio de un solicitante “solo se usa con el propósito de determinar la elegibilidad para el Medi-Cal”.

Pero eso no evita la preocupación de algunos padres.

“Este miedo es horrible. No sabemos en quién confiar “, dijo Luz.

Antes de que la ley de cobertura para todos entrara en vigencia el año pasado, los niños indocumentados podían obtener atención en algunos condados de California a través del programa Healthy Kids. Sin embargo, muchos de esos niños han sido transferidos al Medi-Cal, y los programas Healthy Kids están cerrando.

Carlos Jiménez, abogado de políticas de salud en el Mixteco Community Organizing Project, en Oxnard, California, dijo que la organización sin fines de lucro duplicó sus esfuerzos para ayudar con las inscripciones después que se implementó la ley.

Los promotores de salud difundieron información sobre la nueva ley en campos agrícolas, en la entrada de iglesias y supermercados. El año pasado, los consejeros de inscripción vieron hasta a 400 personas al mes que tenían preguntas acerca del Medi-Cal, y la mayoría buscaba inscribir a sus hijos, dijo Jiménez.

Pero después de la elección presidencial de noviembre, los consejeros en Mixteco vieron como el número de personas que buscaba ayuda se reducía casi a la mitad, dijo Jiménez. A esta altura los consejeros esperaban más consultas sobre la inscripción, remarcó.

La mayoría de la gente pregunta si la inscripción de un niño indocumentado traería algún problema con Inmigración, dijo Jiménez. “Nosotros les decimos que su información está protegida. Pero aun así tienen miedo”.

La encuesta de Children Now mostró que los participantes tenían preguntas sobre el futuro del Medi-Cal para los niños indocumentados, en particular, si la cobertura continuaría si se reemplazaba la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA).

En con California Healthline en febrero, el senador Ricardo Lara (demócrata de Bell Gardens) y autor de la ley Health for All Kids, dijo que no había razón para preocuparse por la continuidad del programa.

El programa sigue siendo una prioridad para el gobernador demócrata Jerry Brown, dijo Lara, señalando que este año California está gastando para continuar los beneficios para los niños indocumentados. Esa suma está muy por encima de los $188 millones que proporcionó para el programa el año pasado.

Los defensores de la salud en California esperan ampliar el programa a los adultos jóvenes. A principios de este mes, el California Immigrant Policy Center y Health Access California, lanzaron solicitando que los beneficios completos del Medi-Cal estén disponibles para los jóvenes sin papeles de entre 19 y 26 años.

Esta historia fue producida por , que publica , un servicio editorialmente independiente de la .

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Récord de infecciones sexuales dispara nacimientos de bebés con sífilis /es/noticias-en-espanol/record-de-infecciones-sexuales-dispara-nacimientos-de-bebes-con-sifilis/ Thu, 02 Mar 2017 18:52:42 +0000 http://khn.org/?p=708190 BAKERSFIELD, California – El neonatólogo Gruir Khurana había leído sobre este tema solo en los libros de texto. Verlo en la vida real ha sido un shock: bebé tras bebé naciendo con anemia severa, con los pulmones llenos de líquido, con sus cuerpos cubiertos de erupciones. Algunos sólo viven minutos, otros mueren a los días o semanas.

La causa: sífilis congénita.

Todos nacieron de madres con sífilis. Muchas de ellas llegan al hospital para dar a luz sin haber tenido cuidado prenatal, sin tener conciencia de que están enfermas, y mucho menos de que podrían haber trasmitido la enfermedad a sus bebés no nacidos. Los pequeños que sobreviven portan un riesgo elevado de tener problemas de salud a largo plazo.

“Ha sido una absoluta explosión”, dijo Khurana, quien trabaja en cuatro hospitales de Bakersfield. “Se está diseminando muy, muy rápido. El condado de Kern tiene un enorme problema de salud pública en sus manos”.

En el Valle Central, una vasta franja agrícola de California donde la mayor parte de la población es de bajos ingresos, ha habido un aumento sin precedentes de la sífilis congénita en los últimos años. Es parte de un incremento general de casos de sífilis y otras enfermedades de trasmisión sexual (ETS) a lo largo de California y de todo el país.

Los profesionales de la salud temen que las tasas podrían aumentar aún más si los republicanos en Washington D.C. derogan la Ley del Cuidado de Salud Asequible (ACA) y la gente pierde el acceso a la atención de salud reproductiva.

En ese caso, “las tasas de ETS simplemente no van a parar”, dijo Natasha Felkins, educadora de salud para Planned Parenthood en Bakersfield. “Cuando la cobertura de salud desaparece o cuando se cortan las cosas, veremos aumentar los números y eso nos va a afectar a todos”.

Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), las enfermedades de transmisión sexual a través del país se encuentran en un nivel alto sin precedentes. La tasa de sífilis entre las mujeres aumentó 27% entre 2014 y 2015, y la sífilis congénita aumentó 6%. Los datos preliminares muestran que la tendencia continuó en 2016, con la sífilis entre las mujeres incrementándose otro 21% y la sífilis congénita, otro 4%.

“Hubo una gran esperanza para eliminar la sífilis en los Estados Unidos”, dijo Gail Bolan, directora de la división de prevención de enfermedades de transmisión sexual de los CDC. “Desafortunadamente, nuestros datos nacionales muestran que la sífilis está creciendo”.

Bolan dijo que los funcionarios de los CDC están monitoreando de cerca la epidemia de sífilis en California y en toda la nación. Están observando con especial preocupación el aumento de los casos entre mujeres, y alentando más pruebas, tratamiento y educación.

En California, alrededor de dos tercios de los casos de sífilis siguen siendo entre hombres que tienen sexo con hombres, pero el número de casos en mujeres de entre 15 y 44 años se cuadruplicó de 2011 a 2015, según el Departamento de Salud Pública del estado. Funcionarios dijeron que el aumento en el número de casos de sífilis significa que más mujeres están en riesgo de dar a luz bebés con la enfermedad.

En California, los casos de sífilis congénita se triplicaron de 2011 a 2015. En 2015, casi la mitad se concentraban en los condados de Fresno y Kern. El condado de Kern tuvo 28 casos de sífilis congénita en 2015, comparado con uno en 2011. En los alrededores del condado de Fresno hubo 40 casos en 2015, en comparación con dos cuatro años antes. Las tasas en ambos condados empequeñecen a las totales del estado.

En el condado de Los Ángeles, el número de casos de sífilis congénita disminuyó de 32 en 2014 a 23 en 2015, aunque ese número fue aún mayor que los 17 casos registrados en 2011. En el condado de Orange, el número de casos se cuadruplicó en el mismo período de cinco años, aunque solo de 1 a 4. En el condado de Riverside, el número cayó de 3 a 1, en ese mismo período.

En California, la tasa de sífilis entre los recién nacidos es la segunda más alta de los Estados Unidos después de Louisiana, y el estado ocupa el tercer lugar después de Louisiana y Georgia en casos de sífilis en mujeres, según los CDC.

Steven Amador, 18, waits in the exam room with fiancé Serenity Thomason on Thursday, February 2, 2017. Amador said he feels lucky he hasn’t contracted an STD. “I feel like I got through a land mine in Bakersfield.” (Heidi de Marco/KHN)

Los funcionarios y proveedores de salud locales y estatales no están seguros de la razón precisa del fuerte aumento de casos. Creen que uno de los factores es que muchas mujeres reciben atención prenatal demasiado tarde, o no la reciben en absoluto.

También atribuyen el problema al consumo de drogas que lleva a tener comportamiento sexual de riesgo; a la pobreza y a la falta de conciencia sobre los riesgos de la sífilis y otras ETS. También dicen que se puede culpar a cambios en las conductas sexuales, incluyendo menos uso del condón y la tendencia a tener más parejas.

Muchas infecciones de transmisión sexual son asintomáticas y no se diagnostican hasta que realmente comienzan a causar daño. Si no se tratan, pueden provocar graves problemas de salud, incluyendo ceguera e infertilidad. “Vemos complicaciones muy, muy graves”, dijo Heidi Bauer, jefa del área de control de ETS del Departamento de Salud Pública de California. “Y como vemos que estas tasas aumentan, inevitablemente vamos a ver más estas complicaciones que tienen consecuencias devastadoras para la salud”.

California otorgó recientemente $5 millones a distintos condados en un esfuerzo por reducir las tasas de ETS. El estado también está promoviendo la detección más amplia, que, según Bauer, se ha vuelto más difícil con el cierre de clínicas del condado.

En Bakersfield, la clínica del condado, que apenas sobrevivió a los recortes durante la recesión, recibe hasta 40 personas al día para pruebas de ETS y tratamientos, dijo Denise Smith, directora de control de enfermedades del condado de Kern. Para aquellos que están en alto riesgo, la clínica a veces no espera los resultados de la prueba y trata a los pacientes como si estuvieran infectados. Cuando las personas resultan positivas, los empleados de la clínica también envían medicamentos a las parejas a domicilio.

En las primeras etapas de la sífilis, los síntomas son leves y pueden confundirse con algo menos grave. Incluyen llagas, erupciones y fiebre. La sífilis avanzada puede causar problemas médicos severos, incluso en el cerebro y el corazón.

Vyn Wayne, a nurse practitioner at Clinica Sierra Vista in Bakersfield, Calif., examines patient Serenity Thomason on Thursday, February 2, 2017. Due to the increase in congenital syphilis diagnoses in Kern County, Wayne informs all her pregnant patients about the sexually transmitted disease during their prenatal appointments. (Heidi de Marco/KHN)

El Departamento de Salud Pública también se ha embarcado en una masiva campaña de información con el lema “Conozca su riesgo”. Los miembros del personal han colocado carteles en todo el condado, han distribuido volantes y producido anuncios de bien público. Muchos muestran la imagen de una mujer embarazada con las palabras: Sífilis. Un asesino silencioso.

“Los bebés estaban muriendo”, dijo Michelle Corson, quien ayudó a diseñar la campaña para los Servicios de Salud Pública del condado de Kern. “Ese fue el corazón de la crisis”.

El departamento también está trabajando con clínicas de salud y otros centros para informar a la gente sobre los riesgos, explicó Corson. “Esto es algo que la salud pública no puede hacer sola”.

Felkins, de Planned Parenthood, viaja por el condado de Kern hablando con las personas sobre las ETS. Contó que cuando explica que las tasas en Kern están entre las más altas del estado, “la gente siempre hace un gesto de sorpresa”.

Renee Nichols, de 22 años, dijo que viene regularmente a Planned Parenthood para control de la natalidad y pruebas de ETS. Hace unos cuatro años, Nichols recibió tratamiento para una sífilis, que contrajo mientras era adicta a la metanfetamina. Nichols, que ahora no usa drogas y está estudiando para ser fisioterapeuta, dijo que, en aquel momento, las ETS eran la última cosa en su mente.

“Estás ocupada pensando en las drogas”, dijo. “No estás pensando ‘si tengo relaciones sexuales con esta persona podría contraer una enfermedad’”.

Eso es lo que preocupa al neonatólogo Khurana. Dijo que muchas de las mujeres que han contagiado la sífilis a sus bebés eran usuarias de drogas. “El ‘elefante en la habitación’ siempre va a ser el abuso de sustancias”, dijo. “Es un problema enorme en esta ciudad”.

Todos los estados requieren que se examine a las embarazadas para la sífilis una vez durante el embarazo, pero los funcionarios de los CDC dicen que, para reducir el riesgo al mínimo, deben hacerse la prueba una segunda vez durante el tercer trimestre de embarazo.

Vyn Wayne, practicante de enfermería en el centro de salud comunitario Clínica Sierra Vista, en Bakersfield, dijo que niñas tan jóvenes como de 16 o 17 años presentan embarazos con sífilis. Wayne dijo que actualmente tiene siete pacientes embarazadas con la enfermedad. “Ha sido como una bofetada. Es aterrador”, expresó.

Una tarde de febrero, Wayne vio a Serenity Thomason, de 18 años, quien estaba embarazada de seis meses y calzaba zapatillas con corazones. Wayne ordenó una prueba de sífilis.

Le explicó a Thomason que la sífilis se contrae a través del sexo y que puede tratarse. Pero la gente a menudo no sabe que la tiene, y si la madre no se trata, puede pasarla al feto durante el embarazo y puede ser “mortal para los bebés”, dijo.

“Da miedo”, respondió Thomason mientras se acariciaba la barriga. “Nunca he oído hablar de la sífilis.”

Barbara Gladden, quien dirige una clínica en Bakersfield, donde los adolescentes pueden ir por pruebas de ETS y asesoramiento, sin informar a sus padres, dijo que trata de enseñarles sobre los peligros de las relaciones sexuales sin protección.

La sala donde se encuentran está brillantemente decorada con volantes. Las mesas están cubiertas de caramelos y condones. Gladden les explica que una de cada cuatro adolescentes sexualmente activas está infectada. “¿Cuál es la posibilidad de que te encuentres con alguien que está infectado?” pregunta. “Extremadamente alta”.

Eleece Wilbon, de 20 años, dijo que sabía algo sobre las enfermedades de transmisión sexual, pero sólo se dio cuenta de los peligros recientemente, cuando empezó a oír hablar de la crisis en el condado de Kern. Wilbon, que tiene un bebé de tres meses, dijo que ella y el padre del bebé se hicieron pruebas para ETS temprano en su relación.

“No es sólo usted”, dijo. “Es el bebé. Tienes que proteger al bebé”.

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Cuando los padres y el pediatra no hablan el mismo idioma /es/medicaid/cuando-los-padres-y-el-pediatra-no-hablan-el-mismo-idioma/ Thu, 02 Mar 2017 18:30:33 +0000 http://khn.org/?p=708182 Cuando Margarita Ruiz lleva a sus hijos al consultorio del médico, no tiene otra opción que confiar en que las enfermeras y las recepcionistas le traduzcan las instrucciones del pediatria con precisión. Ella no habla inglés y el doctor habla muy poco español.

Ruiz, de Rosemead, California, dijo que se siente agradecida de que el personal del consultorio esté disponible para traducir. En el pasado, con otro médico, su hijo mayor, de 14 años, le traducía. “No era lo ideal, pero no tenía otra opción”, dijo la ama de casa de 33 años.

Los expertos en salud dicen que no es aconsejable usar intérpretes sin entrenamiento, ya sean personal del consultorio o miembros de la propia familia.

Ruiz dijo que la barrera del idioma no la ha disuadido de llevar a sus cuatro hijos, que tienen entre 2 y 14 años, a las citas médicas, pero desea poder comunicarse de manera más eficaz con el doctor de sus niños.

Los padres latinos que hablan sólo español tienen menos probabilidades de reportar una experiencia satisfactoria con los médicos de sus hijos que los latinos que hablan sólo inglés, o al menos algo de inglés, según un nuevo análisis de datos de California.

Según el , publicado en la revista a principios de febrero, los padres que hablaban sólo español tenían la mitad de probabilidad que los latinos que sólo hablaban inglés de pensar que el médico de sus hijos los escuchaba.

El estudio comparó las experiencias de los latinos divididos en tres grupos en base a la lengua que hablaban en casa: las personas que hablaban sólo español, las que hablaban sólo inglés y otras que hablaban una mezcla de ambos.

El estudio también mostró que los padres que sólo hablaban español eran un 70% menos propensos a comunicarse con los médicos por teléfono o por correo electrónico comparado con aquéllos que hablaban sólo inglés. Y los que hablaban una mezcla de los dos idiomas eran un 25% menos propensos que los que hablaban exclusivamente inglés a sentir que los proveedores de atención médica de sus hijos los escuchaban, según el análisis, que se basó en los datos de 2011-2012 de la .

Los hallazgos sugieren que una ley estatal de 2009 que establece el derecho de los pacientes a un intérprete médico no está siendo plenamente aplicada o no se promueve suficientemente, dijo Alex Ortega, profesor de la Escuela Dornsife de Salud Pública de la Universidad Drexel de Filadelfia, quien dirigió el estudio.

En California, el (el Acta de Asistencia de Lenguaje en Atención de Salud) requiere que los planes de salud proporcionen un intérprete calificado cuando se lo solicite, ya sea en persona, o por teléfono o videoconferencia.

A nivel federal, el establece como mandato que los proveedores médicos que reciben fondos federales a través del Medicaid y Medicare, incluyendo hospitales, provean asistencia lingüística para sus pacientes.

Ruiz, cuyos hijos están inscriptos en Medi-Cal, dijo que nunca había

llamado a su plan de salud pidiendo un intérprete porque ella no sabía que eso era una opción.

Ortega dijo que es importante evaluar la barrera de comunicación entre médicos y padres debido al impacto que podría tener sobre la salud de los niños.

“Si los padres no entienden a sus proveedores, son menos propensos a manejar adecuadamente los problemas en casa”, dijo Ortega. “Esto es particularmente problemático para los niños con enfermedades crónicas como obesidad, asma y diabetes, que son grandes problemas en las comunidades latinas”.

En 2016, alrededor de un tercio de los médicos en ejercicio en el estado informó tener dominio del español, de acuerdo con la .

Eso es realmente más alto que la proporción de hispanohablantes competentes en la población total de California. Pero los médicos de habla hispana pueden estar más concentrados en algunas áreas, o los pacientes no siempre saben dónde encontrarlos.

Ruiz, por ejemplo, dice que su prioridad es encontrar médicos que estén más cerca de su casa.

La experiencia de las familias latinas en ambientes médicos ha sido objeto de muchos estudios, pero el análisis publicado en Academic Pediatrics muestra serias disparidades en la comunicación de salud dentro de la misma comunidad étnica, señaló Ortega.

Sin embargo, el estudio no muestra retrasos en la atención a las familias que enfrentan barreras idiomáticas. “El acceso era casi el mismo para todos los niños latinos”, dijo Ortega. Esa es la buena noticia.

La doctora Alicia Fernández, profesora de medicina en la Universidad de California en San Francisco y médica en el Hospital General de San Francisco, explicó que el uso de intérpretes no entrenados -como los miembros de la familia o el personal de la oficina- puede llevar a errores clínicamente significativos.

Por ejemplo, el vocabulario médico puede ser difícil

de entender para una persona no experta, especialmente un niño, dijo.

Pedir que un niño traduzca para sus padres también distorsiona la dinámica familiar, agregó Fernández. “Cuando los padres no hablan inglés y el niño sí, el niño adquiere prematuramente un rol adulto dentro de la familia”.

Incluso con un intérprete calificado a la mano, la comunicación puede ser un desafío. Eso es porque los médicos no necesariamente están entrenados para trabajar a través de intérpretes, dijo Fernández. Cuando se utiliza un intérprete, generalmente los médicos dominan la conversación, lo que hace más difícil para el paciente plantear preguntas e inquietudes, dijo.

Fernández dijo que muchos de sus pacientes quieren aprender inglés, pero recibieron poca educación en sus países de origen, lo que podría dificultarles el aprendizaje de una segunda lengua. También pueden enfrentar obstáculos como largas jornadas de trabajo y la falta de dinero para pagar las clases.

“Mientras tanto, ellos o sus hijos se enferman y el sistema de salud tiene que lidiar con eso”, dijo Fernández.

En California, alrededor del 29% de los inmigrantes viven en hogares donde ninguno de los miembros de la familia mayor de 13 años habla inglés “muy bien”, según el . A nivel nacional, el porcentaje es similar, del 28%.

Ruiz sigue dependiendo de las enfermeras y las recepcionistas para asistencia con el idioma, y tiene que esperar hasta que el personal hispanohablante esté disponible para interpretar.

“A veces he tenido que esperar horas”, dijo. “Puede ser frustrante”.

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En Puerto Rico persiste el rechazo al aborto, a pesar del zika /es/noticias-en-espanol/en-puerto-rico-persiste-el-rechazo-al-aborto-a-pesar-del-zika/ Mon, 09 Jan 2017 17:24:28 +0000 http://khn.org/?p=694094 CAGUAS, Puerto Rico — Antes de que el zika abrumara a Puerto Rico, el virus ya estaba atrincherado en la casa de Keishla Mojica.

Primero se infectó su pareja, John Rodríguez, de 23 años. Su cara se hinchó y una erupción roja que le causaba picazón cubrió todo su cuerpo. En ese momento los médicos le diagnosticaron una alergia.

Dos meses más tarde, Mojica, también de 23, tuvo los mismos síntomas. Los médicos le dieron inyecciones de Benadryl para calmar la picazón y la inflamación. Ella no pensó más en esto.

Un mes después, descubrió que estaba embarazada, y eso llevó a otra sorprendente revelación. Las erupciones cutáneas no habían sido provocadas por alergias, sino por el zika, un virus conocido por causar serios defectos de nacimiento.

Desde 2015, el virus, que se propaga a través de los mosquitos y por contacto sexual, pasó de ser prácticamente un desconocido a convertirse en una amenaza mundial. Puerto Rico ha sido el epicentro del brote en los Estados Unidos. Hasta diciembre de 2016, el departamento de salud de la isla reportó 35.648 casos confirmados, incluyendo 2.864 embarazadas. Oficiales federales han declarado una y dicen que el 25% de la población ya habría contraído el virus para finales del 2016.

La epidemia plantea preguntas personales difíciles para mujeres como Mojica, que viven en una isla con una fuerte influencia religiosa y una infraestructura sanitaria aplastada bajo el peso de la deuda fiscal. ¿Es aceptable el aborto o la fe puede superar al miedo? Si un bebé nace con discapacidades como microcefalia, que se caracteriza por una cabeza anormalmente pequeña, o por impedimentos cognitivos, ¿cómo van a proporcionar las familias el cuidado que el niño necesitará?

En respuesta a la asociación entre los defectos congénitos y el virus, virtualmente todas las mujeres en la isla se realizan la prueba para el zika como parte del cuidado prenatal de rutina. El doctor Alfonso Serrano, director del Departamento de Obstetricia y Ginecología en el hospital HIMA San Pablo en Caguas, y el médico de Mojica, dijo que las pruebas han mostrado que del 5 al 8% de sus pacientes contrajeron zika.

Aunque la amenaza del zika asusta a las mujeres, Serrano dijo que la mayoría de sus pacientes no consideran el aborto.

“No es algo de lo que se habla todos los días”, agregó.

Serrano atribuye la aversión a terminar un embarazo más a una idiosincrasia cultural que a la devoción a la fe. En la isla, es fácil acceder al aborto, y es relativamente barato, pero las encuestas muestran que una abrumadora mayoría de los residentes se oponen a la práctica.

Para Mojica, el aborto fue lo primero que pasó por su mente cuando se enteró de que estaba infectada. Ella sólo le contó su diagnóstico a su madre y a Rodríguez. Lloraba y rezaba a menudo. Los anuncios de servicio público sobre el brote en televisión la enfurecían. Pero Mojica nunca discutió la posibilidad de un aborto con nadie, y se dio cuenta rápidamente de que para ella no era una opción.

“Esperé hasta que me dieron los resultados y que verificaran todo”, dijo. Pero agregó que rápidamente dejó a un lado sus pensamientos sobre el aborto. “Yo dije, ‘No, olvídalo. Todo está bien. Olvídate de eso’”.

Objeciones religiosas

Los ecos del catolicismo romano introducidos por el dominio colonial español todavía reverberan a través de la sociedad puertorriqueña contemporánea. de sus residentes creen en Dios. Los niños saludan a sus mayores pidiendo la bendición, a la que los padres responden, “Dios te bendiga”.

Pero la influencia de la iglesia está disminuyendo. Un poco más de la mitad de la población se auto identifica como católica, según una encuesta del . En contraste, el número de protestantes ha aumentado, abarcando ahora a un tercio de los residentes.

Los puertorriqueños y los líderes religiosos generalmente no apoyan el aborto. Más del 70% de los católicos y ocho de cada 10 protestantes en la isla se al procedimiento, según Pew.

En febrero de 2016, el arzobispo católico de San Juan emitió una declaración en respuesta a la recomendación del departamento de salud de usar condones como parte de la prevención de la transmisión del Zika. La postura de la iglesia contra el control de la natalidad es “bien conocida”, dijo, alentando a las parejas a practicar “disciplina personal” o abstinencia sexual.

La Fraternidad Pentecostal de Puerto Rico (FRAPE) -una red de iglesias pentecostales en toda la isla- también ven su oposición al aborto como un principio no negociable.

“Dios es el dador de la vida”, dijo el presidente de FRAPE, Alberto Rodríguez. “Y tiene el control absoluto para tomarla o darla”.

Aunque las tasas han bajado en años recientes, miles de mujeres en Puerto Rico continúan abortando. Siete de las ocho clínicas de la isla realizaron 5.363 abortos desde julio de 2013, según reportes recientes del departamento de salud. Más de 2.000 habían abortado previamente. Y cerca de 1.350 mujeres habían solicitado dos o más procedimientos.

Mojica era una miembro ferviente de la congregación Adventista del Séptimo Día, que permite el aborto en casos de ciertas anomalías genéticas, pero dijo que ahora ella profesa la fe en Dios a su manera.

Recursos para niños con discapacidades

Investigaciones recientes sugieren que el zika causa una gama más amplia de problemas congénitos de lo que se sospechaba antes. Y con una cuarta parte de los residentes de Puerto Rico que, se cree, están infectados, no está claro cuántos bebés tendrán necesidades especiales. En una isla donde la mitad de la población vive en la pobreza, encontrar cuidado adecuado para los niños nacidos con discapacidades es difícil. Los pocos servicios que existen están fragmentados, mal financiados y con cupo limitado.

La División de Niños con Necesidades Médicas Especiales, parte del departamento de salud de la Commonwealth, dirige algunos programas para ayudar a las familias con niños que tienen discapacidades, como Advancing Together, un servicio que capacita a los cuidadores y ayuda a las familias a establecer un plan de desarrollo para el niño.

Pero el programa caduca cuando el niño cumple 3 años y la responsabilidad por los servicios se transfiere al Departamento de Educación de Puerto Rico. Como consecuencia de la crisis presupuestaria y la disminución de las tasas de inscripción, en los últimos años han consolidado o cerrado docenas de escuelas. El 33% de los estudiantes que asistieron a escuelas públicas en la isla en 2013 fueron inscritos en programas de educación individualizada.

Las organizaciones sin fines de lucro también juegan un papel en ayudar a los niños con necesidades especiales, tales como y la Asociación de Distrofia Muscular. Sin embargo, los servicios de terapia disponibles son muy limitados, dijo Miguel Valencia, director de la División de Niños con Necesidades Médicas Especiales. Aunque la mitad de los residentes de la isla dependen del Medicaid como seguro de salud, dijo Valencia, muchos médicos especializados ya no aceptan el plan debido a las bajas tasas de reembolso.

Los residentes de Puerto Rico no califican para el programa de Seguridad de Ingreso Suplementario de la Administración del Seguro Social, el cual provee asistencia si una condición médica resulta en discapacidad severa, enfermedad crónica o muerte. El servicio está limitado a personas que viven en los 50 estados, el Distrito de Columbia y las Islas Marianas.

Esperando a Jayden

Entre los píxeles negros y de tonos naranja, la imagen de ultrasonido muestra el contorno de un rostro humano con los ojos cerrados directamente frente a la cámara. Parece moldeada, como una pieza de cerámica a medio terminar. Los cinco dedos cortos de su manito derecha están presionados contra su frente como si estuviera perdido en la contemplación.

Es un sonograma, uno de los primeros retratos del hijo de Mojica, que planea bautizar Jayden Aramick.

La cuna desborda de ropita previendo su llegada. Los botines negros de Converse y los enteritos de Batman cuelgan en el armario. Las letras de madera deletrean su nombre en la pared sobre la cuna.

Aunque el bebé crezca sin complicaciones o signos de microcefalia, el hijo de Mojica aún enfrenta posibles retrasos a causa del virus que contrajo su mamá. Pero a este punto, el riesgo ya no pesa en su conciencia. Ella le ha dado sus preocupaciones a Dios.

“Lo que Él dice es lo que será”, dijo.

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Se curaron del cáncer cuando niños, pero siguen enfermos /es/health-industry/se-curaron-del-cancer-cuando-ninos-pero-siguen-enfermos/ Tue, 08 Nov 2016 19:23:11 +0000 Aunque los avances en la medicina están salvando a más niños diagnosticados con cáncer, una nueva investigación sugiere que problemas de salud persistentes en la edad adulta están aumentando con cada generación de supervivientes.

En un estudio publicado el lunes 7 de noviembre en Annals of Internal Medicine, adultos con cánceres infantiles en los años 90 reportaron peores resultados de salud que aquéllos tratados en los años 70 u 80.

Las mejoras en los tratamientos han llevado a reducir el riesgo de muertes relacionadas con el cáncer más tarde en la vida y a la disminución de la exposición a la radiación y la quimioterapia, lo que puede conducir a problemas de salud. Sin embargo, las tasas de auto-descripción general de mala salud, ansiedad y dolor alcanzaron un pico entre el grupo de sobrevivientes que fueron diagnosticados más recientemente. Y las diferencias fueron mayores en los pacientes afectados por los cánceres infantiles más comunes.

Los hallazgos sorprendieron a los investigadores, dijo Kirsten Ness, autora líder del estudio y miembro facultativo en el St. Jude Children’s Research Hospital. Ellos asumieron que la efectividad de las terapias de salud modernas en la cura del cáncer pediátrico significaría menos efectos secundarios. Pero los datos más recientes revelan la necesidad de tratamiento más allá de la remisión.

“Nuestro trabajo no está terminado”, dijo Ness. “Ahora que la cura es posible para más del 80 por ciento de los niños con cáncer, nuestro foco tiene que ser darles una cura duradera con la menor cantidad de toxicidad para que estos adultos… puedan alcanzar lo que quieran lograr.”

Según el estudio, casi el 14 por ciento de los pacientes diagnosticados con cáncer infantil en la década de los 90 informó de salud general deficiente, en comparación con sólo el 11 por ciento de los diagnosticados en la década de los 70. La prevalencia de dolor asociado al cáncer también fue mayor entre el grupo más reciente. Y (este grupo) también lideró en las tasas de angustia psicológica. Casi el 18 por ciento de la generación más joven informó de mala salud mental, mientras que el 15 por ciento dijo que sufría de ansiedad relacionada con el cáncer.

Los investigadores encuestaron a 14.566 adultos que sobrevivieron más de cinco años después de su diagnóstico de cáncer y que son parte del , de alcance nacional.

Los participantes respondieron a preguntas sobre indicadores de salud claves como dolor crónico y deterioro funcional, y sobre hábitos de riesgo como el tabaquismo y el consumo de alcohol. Varios miles de hermanos también fueron incluidos en el estudio como una comparación.

Las tasas de supervivencia de cinco años han aumentado del 50 por ciento de los niños y adolescentes en 1975 al 80 por ciento en el 2010, según el Instituto Nacional del Cáncer. Esto se debe en parte a que las enfermedades crónicas causadas por los tratamientos están disminuyendo entre estos pacientes.

El estudio mostró que un tercio de los participantes diagnosticados con cáncer infantil en la década de los 70 sufrió graves condiciones de salud crónicas después de sus tratamientos, como insuficiencia cardíaca congestiva, infertilidad y parálisis. Ese porcentaje cayó a 26 por ciento entre los pacientes con cáncer en la década de los 80. Cayó de nuevo entre la generación de niños con cáncer en la década de los 90; 21 por ciento de ellos viven con una condición crónica.

La enfermedad crónica y otros efectos secundarios se están volviendo más raros debido a las terapias mejor adaptadas para algunos pacientes, según el estudio. Los pacientes con osteosarcoma, un cáncer de huesos, ahora reciben reemplazos de titanio en lugar de sufrir la amputación, explicó Ness. Y los pacientes con leucemia ya no reciben radiación craneal como un curso de tratamiento de rutina, reduciendo el daño en el cerebro en desarrollo.

Ness dijo que gran parte de la innovación en el tratamiento del cáncer no involucra nuevos fármacos, sino encontrar nuevas formas de administrar tratamientos que sanan con el menor daño posible.

“La meta siempre es la cura duradera con la menor toxicidad”, dijo.

Los investigadores señalan varias razones por las cuales los pacientes de los años 90 sufren más. Hoy en día, los avances tecnológicos permiten a los médicos salvar a los niños que habrían muerto hace varias décadas, y esos pacientes pueden tener peores resultados en su salud.

Además, los niños tienen un mejor acceso a exámenes tempranos y un mejor manejo de la enfermedad. Eso ha reducido las muertes, pero no los temores entre los pacientes, y probablemente tampoco les ha ayudado a sentirse mejor sobre su salud. La constante atención médica podría afectar negativamente la percepción de los pacientes sobre su salud en general.

Además, aquéllos que fueron tratados por cáncer más recientemente pueden haber tenido más acceso a información sobre su enfermedad y a los efectos que el cáncer o el tratamiento tendrá sobre ellos a medida que envejecen. Esto podría conducir a informes más adversos de los pacientes.

Entre todos los pacientes, las disparidades generacionales más extensas en resultados de salud fueron entre los sobrevivientes de leucemia linfoblástica aguda, hallaron los investigadores. La enfermedad, el cáncer más común en los niños, causa que la médula ósea produzca glóbulos blancos inmaduros. También tiene una de las tasas más altas de cura, cerca del 90 por ciento, de acuerdo con el St. Jude’s Children’s Research Hospital.

La tasa de salud mala general de estos sobrevivientes saltó más de 4 puntos porcentuales desde los años 70 hasta los grupos de los años 90. Entre los mismos grupos, la ansiedad aumentó en 5 puntos porcentuales, y el porcentaje de reporte de dolor prácticamente se duplicó.

Sin embargo, el altamente efectivo tratamiento actual para la leucemia linfoblástica aguda hace que la innovación sea más difícil, dijo Nita Seibel, jefa de terapia pediátrica de tumores sólidos en el Instituto Nacional del Cáncer, quien no participó en el estudio. La investigacion se centra en la adaptacion del tratamiento a cada paciente y no en cambios amplios del curso de tratamiento.

Además, las terapias emergentes están causando nuevos efectos secundarios adversos que requerirán vigilancia médica, dijo Siebel. Las inmunoterapias usadas para tratar cánceres raros como el neuroblastoma, un cáncer de las células nerviosas en bebés y niños pequeños, están causando reacciones autoinmunes, dijo. Los tratamientos con anticuerpos monoclonales también están causando condiciones agudas. Debido a que estos tratamientos son nuevos, los pacientes probablemente necesitarán ver a un médico con más frecuencia durante el resto de sus vidas.

“Aunque un niño o adolescente tiene cáncer y se haya curado”, dijo Seibel, “las cosas no se detienen ahí”.

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Un sorprendente número de padres de California experimentaron abuso cuando niños /es/mental-health/un-sorprendente-numero-de-padres-de-california-experimentaron-abuso-cuando-ninos/ Fri, 04 Nov 2016 13:12:30 +0000 Uno de cada cinco adultos de California, con niños viviendo en sus casas, fue golpeado, pateado o abusado físicamente cuando niño, y uno de cada 10 fue abusado sexualmente, según datos publicados recientemente por una fundación de salud infantil.

“Creo que probablemente sea un estimado bajo”, dijo Cassandra Joubert, directora del Central California Children’s Institute en la California State University, en Fresno. “Creo que este tipo de eventos entre familias son silenciosos, se esconden bajo la alfombra, realmente no se habla sobre ellos”.

Concentrarse en el abuso que los padres han experimentado es esencial para interrumpir el ciclo del trauma, dijo Joubert. Los adultos que fueron abusados o descuidados cuando niños a menudo terminan emulando a sus propios padres.

“Es casi un efecto de espejo”, dijo Joubert.

La información fue dada a conocer recientemente por , un programa de la Lucile Packard Foundation for Children’s Health, con sede en Palo Alto, coincidiendo con una conferencia reciente sobre experiencias adversas de la infancia, en San Francisco.

Otros hallazgos notables: el 36 por ciento de los adultos con niños viviendo en sus hogares experimentaron abuso verbal cuando eran niños; el 19 por ciento presenció violencia doméstica. En algunos condados, incluyendo San Bernardino, Contra Costa y Riverside, una quinta parte de los adultos que tienen niños en sus hogares reportaron haber experimentado al menos cuatro diferentes experiencias infantiles adversas cuando estaban creciendo. Esas experiencias pueden incluir abuso físico, sexual y verbal, el divorcio de los padres, y vivir con alguien que sufre de enfermedad mental o que abusa de drogas o alcohol.

Los hallazgos provienen de datos recogidos en una encuesta del Public Health Institute. Marta Induni, directora del programa de investigación en el Survey Research Group del instituto, supervisó la encuesta a cerca de 28.000 residentes de California. Dijo que se sintió particularmente conmovida por la cantidad de personas que le agradecieron por preguntarles sobre experiencias de la infancia dolorosas, y a menudo estigmatizadas.

“Creo que esto habla de la importancia de poner este tema en el lenguaje común: ‘hablemos de esto’”, dijo.

Un proyecto de ley para expandir los servicios de salud mental en las escuelas se frenó en el Comité de Apropiaciones del Senado este verano, porque no incluía una forma de financiar los servicios adicionales. Un vocero del asambleísta Rob Bonta (demócrata de Oakland) dijo que Bonta puede proponer que el presupuesto estatal incluya fondos adicionales para los servicios expandidos.

Wendy Davis, de 40 años y residente de Clovis, quien trabaja con Joubert como coordinadora de entrenamiento en el Central California Children’s Institute, conoce de primera mano el efecto que el trauma infantil puede tener en la crianza de los hijos.

A los 5 años, Davis llegó a los Estados Unidos desde El Salvador con tres de sus hermanos y su madre soltera. La familia era “muy, muy pobre”, dijo Davis. Su madre casi siempre estaba trabajando, y estaba constantemente estresada y frustrada, dijo.

“Ella apenas estaba alrededor”, dijo Davis. “Lo poco que estaba, no era agradable”.

Davis dijo que fue abusada emocional y físicamente mientras estaba creciendo, y fue testigo de violencia doméstica contra otros en su casa. Fue molestada sexualmente por personas que fluctuaban dentro y fuera de la casa, agregó.

A los 18 años, Davis dio a luz a su primer hijo, Alex. Ahora tiene cuatro hijos, con edades entre los 6 y 21 años. Después de que naciera su hijo Tye, Davis pasó un mes en el hospital con graves problemas de salud. Cuando regresó a casa, experimentó una depresión postparto severa y no quería tener a Tye, ni estar cerca de él. Ella lo culpó por la enfermedad que había sufrido después de que él naciera.

Cuando Tye tenía cuatro meses, Davis buscó ayuda. Comenzó a tomar medicación y a ir a terapia. Allí, fue capaz de reconocer lo profundamente que su infancia problemática la había impactado. Finalmente comenzó a unirse a Tye. Hoy, dijo, ella y su hijo más chico son “inseparables”.

“Ha ayudado tremendamente”, dijo. Ojalá lo hubiera hecho mucho antes.

Mark Cloutier, director ejecutivo del Center for Youth Wellness, dijo que los datos refuerzan lo crucial que es para los pediatras examinar a los niños – e incluso a sus cuidadores – para (detectar) la exposición a experiencias pasadas traumáticas. A menudo, esas experiencias llevan no sólo a desórdenes de salud mental, sino también a enfermedades físicas crónicas agudas, dijo.

“Es importante que los padres entiendan y aborden sus propias experiencias en la infancia como una forma de bloquear la transmisión a sus hijos”, dijo Cloutier.

Kendra Rogers, directora general para política de la primera infancia en el grupo Children Now, llamó a los datos “tristes y frustrantes”.

“Les fallamos a estos niños hasta que cumplan 18 años y luego los culparemos y los criticaremos”, dijo.

Señaló una serie de prescripciones de políticas, que van desde la financiación de más programas de crianza de los hijos a apuntalar los servicios de salud mental.

“Tenemos graves traumas y violencia en nuestra historia”, dijo. “Cuanto más los abordemos, mejor podremos ser”.

Esta historia fue producida por , que publica , un servicio editorial independiente de la .

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Niños pequeños terminan en emergencias médicas por consumo de opioides y analgésicos /es/noticias-en-espanol/ninos-pequenos-terminan-en-emergencias-medicas-por-consumo-de-opioides-y-analgesicos/ Mon, 31 Oct 2016 14:53:07 +0000 A medida que la nación sigue enfrentándose a una epidemia de adicción a los opiáceos y analgésicos recetados, y a sobredosis, sus víctimas parecen inundar las salas de emergencia. Pero un estudio publicado el lunes 31 de octubre destaca a un grupo de pacientes soprendente, que sufre de intoxicación por opioides en tasas que también han marcado un aumento dramático: adolescentes, niños e incluso niños pequeños.

Debido a lo que los autores llaman “la amplia disponibilidad actual de opioides recetados en los Estados Unidos” —con ventas de estos medicamentos cuadruplicándose de 1999 al 2010— ellos trataron de examinar por primera vez la tasa de hospitalizaciones pediátricas relacionadas con estas drogas.

Los resultados, dicen, indican una necesidad de estrategias exhaustivas que no sólo continúen disminuyendo las prescripciones de opiáceos, sino que también eleven la conciencia sobre el empaquetamiento y el almacenamiento seguro de estos analgésicos (painkillers en inglés).

“Es exposición. Ahora, los opiáceos son onmipresentes”, dijo Julie Gaither, becaria de post doctorado en la Yale School of Public Health y autora principal del estudio. “Bastantes opioides se prescriben cada año como para poner un frasco de analgésicos en cada hogar. Están por todas partes, y los niños se meten en ellos”.

Publicado en JAMA Pediatrics, el estudio analizó datos de hospitalización para niños entre 1997 y 2012, examinando más de 13.000 registros de alta hospitalaria para intoxicación por opiáceos, y utilizando datos del censo para extrapolar la frecuencia de estas sobredosis de opiáceos pediátricos. Utilizaron registros de altas recolectados cada tres años entre 1997 y 2012 por la Agency for Healthcare Research and Quality.

Una limitación posible: los datos se detienen en el 2012 y, por lo tanto, las tasas pueden no reflejar una inmersión o meseta debido a una mayor conciencia de la epidemia de opioides. Pero los hallazgos siguen con las tasas de abuso y adicción de adultos, que han bajado desde 2012, pero siguen siendo preocupantemente altas, dicen los expertos.

En general, los investigadores encontraron que las tasas para los niños hospitalizados debido a la intoxicación por opioides aumentaron durante el período de 16 años, de aproximadamente 1,40 por cada 100.000 niños a 3,71 por cada 100.000. Gran parte de eso probablemente sea un efecto de los niños que consiguen entrar en los gabinetes de medicinas de sus padres.

Específicamente, el estudio encontró que la tasa de niños pequeños hospitalizados se duplicó, pasando de 0,86 por 100,00 a 2,62 por 100.000. Muchos expertos especulan que estos pacientes muy jóvenes toman las drogas porque piensan que son dulces o algo bueno.

Los adolescentes también están en riesgo de sobredosis por los medicamentos de sus padres. De todos los niños, este grupo de edad tiene más probabilidades de ser hospitalizado por intoxicación por opioides, y es más probable que lo hagan de manera deliberada – probablemente, escribieron los investigadores, porque los adolescentes están particularmente en alto riesgo de depresión. En el 2012, 10,17 por cada 100.000 adolescentes fueron hospitalizados por intoxicación por opioides.

Es importante destacar que la investigación subraya la necesidad de que los médicos hablen con los pacientes sobre maneras de mantener los medicamentos seguros, especialmente si hay niños en el hogar, dijo Gaither.

Esa es una buena idea en teoría, dijo Jonathan Chen, un instructor de la Stanford School of Medicine que ha investigado la cuestión de los opioides. Pero los médicos ya se enfrentan a una larga lista de temas sensibles que deben discutir con los pacientes. Y no siempre están condicionados a considerar cómo los patrones de salud de un paciente pueden interactuar con el resto de la familia.

“Conceptualmente, sí, por supuesto que debería ser parte de la conversación”, dijo Chen. “Pero hay muchas cosas que debemos discutir… cuando hablo con un paciente, los conceptualizo y no conceptualizo quién más está en su hogar tanto como debería”. Chen no estuvo involucrado en el estudio.

Medicine Healthcare Symbol. Black African boy holding pills to cure diseases. Unfortunately, in Africa there are lots of diseases like malaria, pneumonia, AIDS or simple Diarrhoea. Thereforem, medicine and healthcare pills are very important in the black continent.
Medicine Healthcare Symbol. Black African boy holding pills to cure diseases. Unfortunately, in Africa there are lots of diseases like malaria, pneumonia, AIDS or simple Diarrhoea. Thereforem, medicine and healthcare pills are very important in the black continent.

Los pediatras también podrían desempeñar un papel, preguntando a los padres en las visitas de niños y bebés sanos sobre si existe el riesgo de que los niños estén expuestos a opioides. Sin embargo, los médicos no han practicado este tipo de detección de la misma manera en la que discuten otros riesgos domésticos, como el almacenamiento seguro de los suministros de limpieza, si la familia tiene una piscina e incluso si hay armas en el hogar.

Los médicos también pueden no estar condicionados a considerar a los niños pequeños como particularmente en riesgo de intoxicación por opioides.

“Esto se ve en gran medida como un problema de adolescentes o un problema de adultos”, dijo Sharon Levy, que dirige el programa de abuso de sustancias para adolescentes en el Boston Children’s Hospital y es profesora asociada de pediatría en la Harvard Medical School. “Pero este artículo resalta que esto realmente no conoce fronteras de edad”. Levy tampoco participó en el estudio.

Tampoco está claro, dijo Levy, cuáles son los efectos a largo plazo para la salud de los niños que ingieren opioides que no les recetaron. Las personas más jóvenes en general están en mayor riesgo de adicción. Y los niños pequeños que toman estos fármacos en dosis para adultos enfrentan el peligro de complicaciones respiratorias graves.

“Los opioides causan supresión respiratoria”, dijo. “Si usted es una persona de 30 libras y consume medicación que se suponía que era para una persona de 150 libras, va a ser una dosis enorme para usted”.

Los resultados también sugieren que los médicos deben pensar más a la hora de prescribir a niños, y especialmente a adolescentes. Alrededor de 1 de cada 10 estudiantes de secundaria informa haber tomado opiáceos por una razón no médica, y cerca del 40 por ciento de ellos dicen que obtuvieron esos fármacos a través de una receta médica previa propia. Mientras tanto, señala la Academia Americana de Pediatría, la tasa de pacientes jóvenes a los que se le prescriben opiáceos casi se duplicó entre los años 1990 y 2000.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) han estado presionando a los médicos para que prescriban píldoras en cantidades menores, para que la gente no termine encontrándolas y consumiendo las que quedan. Eso podría ayudar. Las prescripciones grandes —junto con el hecho de que muchas personas no saben cómo deshacerse de las drogas si sobran— pueden hacer que sea más fácil para los niños y los adolescentes obtenerlas, dijo Gaither.

Ese es un factor importante a considerar, dijo Chen. “Las píldoras sobrantes no se usan, pero ¿se devuelven a la farmacia o se tiran a la basura? No. Están almacenadas en el gabinete de medicamentos.

Las prescripciones más pequeñas probablemente ayudarán, pero no resolverán todo, señaló Chen. Después de todo, hay situaciones en las que una mayor dosis de opioide tiene sentido. Por ejemplo, alguien que sufre de cáncer a largo plazo, probablemente necesita una mayor cantidad de analgésicos fuertes, incluso si tiene hijos en la casa.

Pero los niños deben ser parte de la conversación, dijo Gaither.

“Tenemos que prestar atención a los niños y al daño que esta crisis les está causando”, dijo. “Los niños constituyen alrededor de un cuarto de la población de los Estados Unidos, y también están sufriendo esta crisis”.

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Medi-Cal se expande para los niños inmigrantes. Así es como funciona /es/noticias-en-espanol/medi-cal-se-expande-para-los-ninos-inmigrantes-asi-es-como-funciona/ Tue, 12 Apr 2016 20:49:09 +0000 http://khn.org/?p=613770 En poco tiempo, California comenzará a proveer cobertura completa de Medi-Cal para los niños de familias de bajos ingresos, independientemente de su status migratorio.

Dependiendo de a quien le pregunte, un número de entre 170.000 y 250.000 niños que viven en California, y están en el país indocumentados, calificarán.

Si piensa que su hijo calificará, o conoce a un padre cuyo hijo pueda ser elegible, oficiales de salud y defensores del cuidado de salud tienen un simple mensaje para usted: tome medidas ya. “Regístrese ahora”, dice Rachel Vizcarra, asistente de programa de la UFW Foundation en Bakersfield, que está ayudando a familias a pre registrarse. “Si lo hace, sus niños serán registrados automáticamente en el programa”.

Oficiales del estado esperan que la cobertura comience el 16 de mayo. Pero como el cambio de política requiere de ajustes de programación complejos en los sistemas informáticos de los condados y del estado, puede ocurrir que la implementación se atrase, dice Tony Cava, del Departamento de Servicios de Salud estatal.

No importa cuándo ocurra, los niños elegibles tendrán cobertura retroactiva al primer día de ese mes, dice. Por ejemplo, si el cambio entra en vigencia el 16 de mayo, la cobertura estará vigente desde el 1 de mayo.

Carolina Moran, de Canoga Park, espera con ansiedad para llevar a Lizeth, su hija de 14 años, al médico una vez que ella se convierta en elegible para los beneficios completos de Medi-Cal.

Lizeth tuvo que ir a una sala de emergencias en enero, a causa de un  fuerte golpe en la cabeza en una cancha de fútbol, pero no pudo ver al doctor para una cita de seguimiento porque “no podemos pagarla. Deberíamos haber pagado de nuestro bolsillo”, dice Moran.

Lo primero que hará Moran será llevar a Lizeth para un examen físico “y estar segura que sus vacunas están al día”, dice. “También necesita el relleno para cinco caries”.

La elegibilidad para el Medi-Cal se basa en el ingreso familiar, y niños menores de 19 años califican a un nivel de ingresos más alto que los adultos. Son elegibles para Medi-Cal si el ingreso de la familia es menos del 266 por ciento del Nivel Federal de Pobreza, o alrededor de $53.600 para una familia de tres y $75.650 para una familia de cinco.

Actualmente, los niños y adultos que están en el país indocumentados califican para una cobertura de Medi-Cal limitada, llamada de alcance restringido, que cubre emergencias y servicios relacionados con el embarazo.

Aunque esto pueda parecer contrario a la intuición, defensores del cuidado de salud y el estado quieren que usted registre a sus niños para el Medi-Cal restringido ahora, en preparación para la disponibilidad de los beneficios completos del Medi-Cal.

La idea es que, cuando ocurra el cambio, los niños que califican serán automáticamente transferidos a la cobertura completa del Medi-Cal “en pocos días” y sin una aplicación adicional, dice Cava.

El estado estima que hay alrededor de 115.000 niños inmigrantes sin papeles que ya tienen Medi-Cal restringido.

Si su niño no tiene seguro, regístrelo en el Medi-Cal restringido ahora. Incluso si su hijo tiene cobertura a través de otro programa existente —como el Programa de Salud Infantil de Kaiser Permanente o cobertura de salud del condado— todavía debería registrarlo para el Medi-Cal restringido ahora, dice Mark Diel, CEO de  (CCHI), una red de inscripción y difusión en todo el estado.

Esto se debe a que esos niños eventualmente se convertirán en no elegibles para esos programas después de que sean elegibles para el Medi-Cal completo. (No saque a su niño de otro programa hasta que no confirme si es elegible para el Medi-Cal de alcance completo, y que haya sido aprobado, dice Cava).

Pero advierte: la aplicación del Medi-Cal es larga y complicada. Para completarla, necesitará proveer un certificado de nacimiento, prueba de una dirección local, prueba de identidad e información sobre ingresos, dice Vizcarra. Se pueden usar pasaportes y partidas de nacimiento de otros países.

“Hágalo con un reclutador local en vez de tratar de hacerlo por su cuenta,” dice Diel. “Es mucho más probable que aprueben su aplicación”.

La ayuda de clínicas locales de salud y grupos comunitarios es gratis. En internet, visite  para recursos locales.

Defensores y oficiales del estado también quieren que usted sepa que inscribir a sus hijos no debería dar lugar a consecuencias negativas de inmigración para usted —o para otros miembros de su familia— que pueden no tener un estatus legal.

“Nada de la información que se recoge es compartida con autoridades de inmigración”, dice María Romero-Mora, de CCHI.

Una vez que sus niños están en el Medi-Cal de alcance restringido, y eventualmente dentro del Medi-Cal completo, necesitará actuar. Revise las cartas que lleguen por correo antes y después de la transición, explicando sus opciones.

ELIJA UN PLAN: una vez que ocurra la transición al Medi-Cal completo, tendrá 60 días para elegir un plan de cuidado de salud gerenciado para niños que ya están inscriptos en el Medi-Cal restringido. Si no elige un plan, el estado le asignará uno, dice Cava.

Los padres de niños que no están en el Medi-Cal restringido al momento del cambio, y que los inscribieron después, tendrán 30 días para elegir un plan, agrega.

Si vive en uno de los 22 condados en donde el cuidado de Medi-Cal es operado por un único , los niños serán registrados automáticamente en ese plan, dice Cava.

En todos los casos, hasta que se elige un plan —o se asigna uno— los niños recibirán cobertura a través del programa de pago por servicio (fee-for-service) del Medi-Cal.

PAGUE LAS PRIMAS: Medi-Cal es gratuito (libre de prima, es decir de una cuota mensual) para los niños hasta 160 por ciento del Nivel Federal de Pobreza, pero deberá pagar una prima si el ingreso familiar se encuentra entre 160 por ciento y 266 por ciento. La prima es de $13 por mes por cada niño, con un máximo de $39 por familia.

Los niños en los planes del Medi-Cal no tienen co pagos por cuidado médico.

RENUEVE: usted tendrá que participar en el proceso de renovación anual de Medi-Cal para asegurar que sus hijos sigan siendo elegibles y se mantengan inscriptos.

Finalmente, si usted no inscribe a su hijo en el Medi-Cal restringido antes del cambio, puede aplicar para beneficios completos después —en cualquier momento del año— en la oficina de servicios humanos de su condado, a través de una organización comunitaria o en el sitio de internet de Covered California,

En Canoga Park, Moran dice que tener a Lizeth en el Medi-Cal le dará a la familia una gran seguridad financiera. Lizeth está de acuerdo.

“Me preocupa si tengo que ir a un chequeo, porque le va a costar dinero a mis padres, y a veces no tienen el dinero para pagarlo”, dice la estudiante de noveno grado.

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Observan Un Significativo Aumento De Hospitalizaciones Psiquiátricas En Latinos Jóvenes De California /es/mental-health/observan-un-significativo-aumento-de-hospitalizaciones-psiquiatricas-en-latinos-jovenes-de-california/ Wed, 16 Mar 2016 18:22:26 +0000 Las hospitalizaciones psiquiátricas de niños y adultos jóvenes en California están creciendo dramáticamente, a un ritmo mucho más rápido que entre sus pares blancos no hispanos y afroamericanos, de acuerdo con datos estatales.

Nubia Flores Miranda, 18, at her home in Oakland, Calif., on Thursday, December 17, 2015. After participating in the mental health program at Life Academy of Health and Bioscience, Miranda decided to major in psychology at San Francisco State University. (Heidi de Marco/KHN)

Mientras las internaciones por problemas de salud mental de personas jóvenes de todas las etnias ha aumentado en años recientes, las tasas de latinos resaltan. Entre aquéllos de 21 años o menos, se dispararon un 86 por ciento, a 17.813, entre el 2007 y el 2014, de acuerdo con la Office of Statewide Health Planning and Development. Esto comparado con el 21 por ciento de aumento entre los blancos no hispanos, y el 35 por ciento entre los afroamericanos.

Nadie sabe con certeza qué es lo que está impulsando la tendencia. Los que formulan las políticas y líderes de la comunidad ofrecen explicaciones variadas y a veces contradictorias. Algunos dicen que los números reflejan una falta de servicios de salud mental lingüística y culturalmente apropiados para latinos, y el estigma arraigado que impide a muchos pedir ayuda antes que golpee una crisis.

“A menudo, esperan hasta que se están cayendo a pedazos,” dijo el doctor Sergio Aguilar-Gaxiola, profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en Davis y director del Centro para Reducir las Disparidades de Salud, de la universidad.

Otros culpan al estrés por la reciente recesión, la desintegración familiar y una afluencia de niños traumatizados, huyendo de la pobreza y la violencia de Centroamérica.

Todavía algunos sugieren que la tendencia podría ser positiva, reflejando una mayor disposición de los padres latinos que buscan tratamiento para ellos y sus hijos, al menos cuando están en crisis.

Entre los adultos latinos, las internaciones rozan el 38 por ciento durante el mismo período. Las hospitalizaciones similares de afroamericanos adultos aumentaron un 21 por ciento, mientras que las de los adultos blancos no hispanos se mantuvieron similares.

Margarita Rocha, directora ejecutiva de la organización sin fines de lucro Centro la Familia, en Fresno, dijo que los temas de salud mental están empezando a discutirse de manera más pública en la comunidad latina.

“Esto está ayudando a las personas a presentarse,” dijo.

Nubia Flores Miranda, 18, works part-time at Family Paths, a counseling and mental health organization in Oakland, Calif., on Friday, January 29, 2016. Miranda said she became interested in a career in mental health after she started experiencing depression and anxiety her freshman year at Life Academy of Health and Bioscience. (Heidi de Marco/KHN)

Ken Berrick, CEO de Seneca Family of Agencies, que ayuda a niños con problemas emocionales en una docena de condados, está de acuerdo. Porque ahora más latinos están recibiendo servicios de salud mental, es más probable que se identifique a los niños cuando requieren de hospitalización, dijo.

“Sé como un hecho que el acceso al servicio es mejor ahora,” dijo Berrick, cuya operación tiene una unidad de estabilización de crisis en el condado de Alameda, en California.

En total, las hospitalizaciones psiquiátricas infantiles rozaron cerca del 45 por ciento entre el 2007 y el 2014, independientemente de la etnia, un patrón que los expertos atribuyen a varios factores, incluyendo la escasez de servicios ambulatorios intensivos y servicios en el hogar, las escuelas que luchan por pagar los servicios de salud mental a través de la educación especial y una baja en ingresos en hogares grupales.

“Estos niños tienen que ser tratados en alguna parte,” dijo Dawan Utecht, director de Salud Mental del condado de Fresno, acerca del movimiento para mantener a los niños fuera de los hogares grupales.

“Si no tienen estos servicios establecidos en la comunidad, irán hacia una crisis.”

El aumento entre la juventud latina es remarcable en parte porque históricamente, las tasas de internaciones para esta población han sido relativamente bajas.

Los niños latinos siguen siendo mucho menos propensos a recibir tratamiento de salud mental a través del Medi-Cal, el programa de cobertura federal y estatal para personas de bajos recursos y residentes con discapacidades. Entre el 2010 y el 2014, menos del 4 por ciento de los niños latinos recibieron servicios especializados en salud mental a través del programa tradicional del Medi-Cal. Esto comparado con el 7 por ciento de los niños blancos no hispanos y afroamericanos elegibles, de acuerdo con datos estatales. La cifra no incluye a los inscriptos en el cuidado médico administrado.

Eric Waters, coordinador para el programa de salud del comportamiento en Life Academy High School lidera una discusión con Fernanda May, de 17 años, y Graciela Pérez, de 17, en La Clínica de la Raza en Oakland, California, que provee entrenamiento en primeros auxilios y prácticas a estudiantes en organizaciones de salud mental. (Heidi de Marco/KHN)

(Los asiático-americanos y los habitantes de las islas del Pacífico buscan tratamiento a niveles aún más bajos que los latinos. Aunque las hospitalizaciones también están aumentando rápidamente en esta población, los números brutos se mantienen relativamente bajos.)

Leslie Preston, directora de salud del comportamiento de La Clínica de La Raza, en East Oakland, dice que la escasez de trabajadores de salud mental bilingües y biculturales limita el acceso de los niños latinos al cuidado preventivo, lo que podría dar lugar a crisis más adelante.

“Todos están tratando de contratar a médicos hispano hablantes,” dice. “Simplemente no hay suficientes médicos para satisfacer esa demanda.”

El acceso al cuidado puede ser incluso más difícil para nuevos inmigrantes. Los niños hispano hablantes que han sido referidos para una evaluación de educación especial, lo que puede ayudarlos a ser elegibles para servicios de salud mental, a veces esperan meses o años antes que alguien les haga una prueba, dijo.

“Las familias no conocen el sistema,” agregó. “No conocen sus derechos.”

Otros clínicos apuntan a la relativamente baja cobertura de salud entre latinos, especialmente los que no tienen estatus legal, y a una resistencia cultural a reconocer la enfermedad mental.

El doctor Alok Banga, director médico del Sierra Vista Hospital en Sacramento, dijo que algunos padres inmigrantes con los que se encuentra no creen en la enfermedad mental y no han comprendido la urgencia de la depresión de sus hijos e intentos de suicidio previos. Muchos tienen dos o tres trabajos, dijo. Algunos son inmigrantes indocumentados con miedo de venir al hospital o tener una interacción con el Child Protective Services.

Pero el mayor problema es la escasez de psiquiatras infantiles y de servicios ambulatorios para servir a esta población.

“El curso predeterminado del tratamiento recae sobre las instituciones: hospitales, cárceles y prisiones,” dijo.

Jeff Rackmil, director del Sistema de Cuidado Infantil en el condado Alameda, dijo que el crecimiento de determinada población — particularmente, un aumento de niños latinos asegurados bajo el Medi-Cal — puede ser también parte de la explicación del incremento en las hospitalizaciones.

Sin embargo, la población latina del estado de 24 años o menos aumentó menos del 8 por ciento entre el 2007 y el 2014, lo que casi no explica ni remotamente un 86 por ciento de aumento en las hospitalizaciones.

Elizabeth Ochoa, de 17 años, y Víctor Ramírez, de 17, trabajan en una tarea durante el entrenamiento en salud del comportamiento. Los estudiantes de East Oakland caminan al centro desde la escuela. (Heidi de Marco/KHN)

Algunas comunidades de California están trabajando para traer más niños latinos al cuidado y para reducir el estigma asociado con la enfermedad mental.

En  Life Academy of Health and Bioscience, una pequeña, mayormente latina escuela secundaria de East Oakland, los estudiantes crecen en medio de la violencia generalizada y la pobreza. “Se nos ha dicho que mantengamos las cosas entre nosotros,” dijo Hilda Chávez, de 17 años, estudiante senior.

Los estudiantes a menudo no buscan ayuda porque tienen miedo de que, por discutir problemas de salud mental, se ganen el epíteto de “loco,” dijo Chávez.

El año pasado, la escuela, en conjunto con La Clínica de La Raza, con sede en Oakland, comenzó un programa para interesar a estudiantes en carreras de cuidado de salud mental. El programa provee entrenamiento en instrucción de “primeros auxilios” para ayudar a personas en crisis, y coloca estudiantes en prácticas con organizaciones de salud mental.

Nubia Flores Miranda, de 18 años, participó en el programa el año pasado y ahora está realizando la especialización en psicología en la Universidad Estatal de San Francisco. Miranda dijo que se interesó en una carrera en salud mental después que experimentara depresión y ansiedad durante su primer año en Life Academy.

Ver a un consejero escolar “cambió mi vida,” dijo.

Pero ella vio que sus compañeros eran renuentes a buscar ayuda de consejeros en la escuela, la mayoría de los cuales eran blancos no hispanos y vivían en vecindarios más seguros, más ricos. Una vez, cuando un compañero comenzó a actuar raro en la escuela, Miranda le sugirió que hablara con alguien.

“Me dijo que ella sentía que no podía confiar en una persona, que ellos no entenderían de dónde venía,” dijo.

Graciela Pérez, de 17 años, y Nayely Espinoza, de 17, sostienen su asignación grupal durante una presentación en clase. Los estudiantes se preparan para sus prácticas de salud mental (Heidi de Marco/KHN)

La escasez de servicios es especialmente evidente en Central Valley, en donde muchos trabajadores agrícolas son latinos. Juan García, profesor emérito en la Universidad Estatal de California, en Fresno, quien fundó el centro de consejería en la ciudad, dice que la sequía y la recesión económica han agravado la depresión, la ansiedad, el abuso de sustancias y los brotes psicóticos entre los latinos de todas las edades.

“Los servicios para esta población están décadas atrás de donde debieran estar,” dijo.

En el condado de Fresno, las hospitalizaciones psiquiátricas de jóvenes latinos son más del triple, 432 entre el 2007 y el 2014. Las internaciones de sus pares blancos no hispanos y afroamericanos casi se han duplicado.

Liliana Quintero Robles, una practicante de terapia familiar y matrimonial en el condado rural de Kings, también en Central Valley, California, dijo que ve a niños cuyos problemas de salud mental han estado sin tratarse por tanto tiempo que terminan cortándose a sí mismos o alcoholizándose, consumiendo marihuana, metanfetamina y OxyContin.

“Hay sufrimiento muy, muy arraigado,” dijo.

Fuera, en la comunidad agrícola no incorporada de Five Points, a 45 minutos de Fresno, casi todos los estudiantes de la Westside Elementary School son latinos de bajos ingresos. Cuando el director, Baldo Hernández, asumió su puesto en 1981, dijo que veía tal vez un niño al año con un problema de salud mental. En estos días, ve de 15 a 30, dijo.

Él culpa a los pozos secos y a los campos estériles, al menos en parte.

“He tenido padres llorando en la escuela, suplicándome que les encontrara un hogar, implorándome que les consiguiera un trabajo,” dijo.

En algunas partes de Valley y otros lugares, el hospital más cercano que recibe a niños con crisis psiquiátricas está a horas de distancia. Los niños pueden quedar en salas de emergencia por días, esperando por una cama en el hospital.

“Se convierte en una experiencia muy traumatizante tanto para los niños como para las familias,” dijo Shannyn McDonald, jefe del sistema de cuidado infantil del Departamento de Salud Mental del condado de Stanislaus.

Recientemente, el condado amplió su programa de promotoras, que entrena a miembros de la comunidad latina para hablar con sus compañeros acerca de la salud mental.

En el pequeño pueblo de Oakdale, una delgada, energética promotora de 51 años llamada Rossy Gomar dedica de 60 a 70 horas semanales a servir de organizadora, educadora y “caja de resonancia” de muchas mujeres y niños latinos en el pueblo.

Hilda Chávez, de 17 años, en La Clínica de la Raza, dice que los estudiantes en su escuela secundaria en realidad no discuten los problemas de salud mental. Chávez dice que participar en el programa le ha hecho considerar una carrera en salud del comportamiento. (Heidi de Marco/KHN)

La oficina de Gomar en el Oakdale Family Support Network Resource Center está llena de cajas abiertas de pañales para niños, juguetes donados y prendas de vestir.

“Mira mi oficina,” se ríe. “No caben.”

Gomar dice que muchas de las mujeres con las que trabaja no reconocen que están deprimidas o que son abusadas. Los niños ven los problemas de sus padres y no saben adónde acudir en busca de ayuda.

“Hay mucha gente joven que no tiene ninguna esperanza,” dijo.

Pero, poquito a poco, ella ha visto buenos resultados.

Una cliente de 17 años es estudiante en Oakdale High School. La niña, cuyo nombre se mantiene en reserva para proteger su privacidad, dijo que a principios de este año, por problemas en la escuela y a causa de una ruptura con su novio tenía que luchar para poder levantarse cada mañana. Empezó a beber, usar drogas y pensar en el suicidio. Ella tenía miedo de hablar con sus padres, dijo, y mantenía todo en su interior.

Un día, entró a la oficina de Gomar y empezó a llorar.

“Ella me dijo ‘todo está bien. Te queremos aquí,'” dijo la niña. “Cuando estaba hablando con ella, me sentí mucho mejor.”

La California Wellness Foundation apoya el trabajo de KHN con los medios étnicos de California.

Esta historia fue producida por , que publica California Healthline, un servicio de la California Health Care Foundation.

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