End Of Life Archives - ºÚÁϳԹÏÍø News /es/tag/end-of-life/ ºÚÁϳԹÏÍø News produces in-depth journalism on health issues and is a core operating program of KFF. Thu, 16 Apr 2026 03:59:28 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.8.6 /wp-content/uploads/sites/8/2023/04/kffhealthnews-icon.png?w=32 End Of Life Archives - ºÚÁϳԹÏÍø News /es/tag/end-of-life/ 32 32 161476233 ¿Cómo superar el miedo a la muerte? Trata con el amor /es/aging/como-superar-el-miedo-a-la-muerte-trata-con-el-amor/ Mon, 13 Feb 2017 17:07:27 +0000 Desde que vio a su madre desplomarse y morir, el miedo a la muerte dejó emocionalmente paralizado a Richard Bridgman.

Fue hace casi 45 años, cerca del Día de Acción de Gracias, una noche que Bridgman estaba durmiendo en el sofá de su mamá.

“En medio de la noche, ella entró a la sala y me dijo: ‘Richard, me muero'”, recordó Bridgman, quien trató de tranquilizar a su mamá diciéndole que estaría bien. Pero su madre, quien tenía una condición cardíaca, estaba sufriendo un infarto fulminante. “Ella me miró y cayó. No supe qué hacer. Estaba muerta”.

La muerte persiguió a Bridgman gran parte de sus primeras décadas de vida. Su padrastro murió cuando él tenía 15 años. Su padre, un alcohólico, falleció cuando Bridgman tenía 17 años. Y fue a sus 26 cuando su madre murió ante sus ojos. Ahora, a los 72, se jubiló del negocio de recolección de cuentas del que fue propietario en el área de Springfield, Illinois. Bridgman ha pasado la mayor parte de sus años adultos tratando de salir adelante y de superar su inmenso miedo a la muerte.

“La muerte se convirtió en una obsesión”, dijo. “No importaba adónde fuera o lo que hiciera, la muerte siempre estaba en mi mente”.

La mayoría de las personas prefieren no pensar en la muerte, mucho menos planificarla. En un mundo enloquecido por la tecnología, donde el tiempo se mide comúnmente en 140 caracteres y mensajes cortos de 6 segundos, la vida parece fraccionarse en mensajes breves, y la discusión sobre la muerte ni siquiera parece encajar en la ecuación.

“Todo el mundo le tiene miedo a la muerte, sin importar de qué cultura, religión o país provengan”, dijo Kelvin Chin, autor de “Overcoming the Fear of Death” (Superando el miedo a la muerte) y fundador de la Fundación de Superación del Miedo a la Muerte y la organización sin fines de lucro . “El miedo es simplemente una emoción causada por la anticipación de la infelicidad”.

Pero, un momento. ¿Y si la muerte no es realmente infeliz? ¿Y si simplemente… es? Para Bridgman, cuyo miedo a la muerte era abrumador, esa simple pregunta fue un paso importante para aprender a lidiar emocionalmente con la muerte. Esa pregunta se la planteó Chin, a quien descubrió a través de una búsqueda en Google. Varias consultas telefónicas de apoyo con Chin, combinadas con un proceso de meditación simple que Chin enseña, han ayudado a Bridgman a mantener sus temores bajo control.

“Gasté tanto dinero en psiquiatras y psicoterapeutas, y ninguno de ellos me hizo algo de bien”, dijo Bridgman. Pero Chin dirigió a Bridgman hacia la meditación. “La meditación es mejor que la medicina”, dijo Bridgman.

Cada uno debe encontrar su propia manera de manejar el miedo a la muerte. Una experta, quien superó su propio miedo a través de años de asistir a los moribundos, dice que la muerte raramente es tan terrible como la mayoría de la gente teme.

“La muerte suele ser un proceso pacífico”, explica Donna Authers, cuidadora profesional, oradora motivacional y autora del libro “A Sacred Walk: Dispelling the Feas of Death and Caring for the Dying” (Una caminata sagrada: disipar el miedo a la muerte y cuidar de los moribundos).

“Muy pocas personas mueren gritando. Sólo se van a dormir”.

Pero a Authers le tomó años aprender la lección. De niña, la muerte la atormentaba. Cuando tenía 2 años, su padre murió en la Segunda Guerra Mundial. Su madre, quien se había vuelto a casar, murió cuando Authers cumplió 5. “En lugar de una fiesta de cumpleaños, me desperté para tener el peor día de mi vida”, dijo. Su abuelo se suicidó cuando ella tenía 15 años.

Fue la abuela de Authers, mientras moría de cáncer, quien le enseñó la lección más crítica para aceptar la inevitabilidad de la muerte. Authers llevó a su abuela a su casa para atenderla durante sus últimos días. Pero su abuela podía sentir el terrible temor de su nieta.

Fue entonces cuando su abuela la tomó de la mano y, sin miedo, le recordó: “La muerte es parte de la vida. Tú también estarás donde estoy algún día, y no puedes enfrentar la muerte con miedo”, dijo. Eso cambió todo. Al ver a su abuela enfrentarse valientemente a la muerte, sus propios temores se esfumaron. “Ya no tuve miedo de la muerte ni de morir”, recuerda Authers.

Authers finalmente dejó su trabajo como ejecutiva de marketing en IBM para convertirse en cuidadora. A través de los años, ha encontrado que la fe es la cualidad más importante entre los que enfrentan a la muerte sin temor. “La gente que tiene fe en algo no se aflige como aquéllos que no tienen esperanza”, dijo Authers.

Sin embargo, Chin ha visto que son los jóvenes “millenials” los que están teniendo cada vez más miedo a la muerte, más que cualquier otro grupo demográfico.

“Es la desventaja de las redes sociales”, dijo Chin. “El bombardeo y la velocidad de la comunicación conducen a una sobrecarga que puede desencadenar un miedo a la muerte”.

Tal vez incluso el mundo de la política puede desempeñar un papel, sugiere Sheldon Solomon, profesor de psicología en el Skidmore College y autor de “The Worm at the Core: On the Role of Death in Life” (El gusano en el núcleo: sobre el papel de la muerte en la vida).

En tiempos de agitación política, especialmente cuando a la gente se le recuerda su mortalidad, el temor a la muerte aumenta incluso cuando los atraen figuras políticas que les prometen más seguridad, dijo Solomon, quien ha llevado a cabo numerosos estudios sobre el tema.

“Cuando a la gente se le recuerda su propia mortalidad, en un esfuerzo por reforzar la fe en su propia visión de la realidad, se vuelven más hostiles con cualquiera que es diferente”. Aún entonces, dice Salomón, tal vez nada alivia el miedo a la muerte de una persona moribunda más que el amor.

Una abuela en estado terminal a quien conocía estaba angustiada ante la posibilidad de la muerte. Ningún médico y ningún medicamento podían ayudarla. Entonces, ella recibió una corta llamada telefónica de su nieta, rogándole su receta para los pastelitos. “Nadie puede hacerlos como tú”, dijo su nieta.

“Esa llamada logró en cinco minutos más que cualquier otra cosa”, explicó Solomon. “Le recordó a la abuela que viviría en los recuerdos de la gente a quienes amaba. Eso era todo lo que ella necesitaba saber”.

La cobertura de KHN sobre problemas de fin de vida y enfermedad grave es apoyada por la Fundación Gordon y Betty Moore.

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La risa, el mejor antídoto ante la muerte /es/aging/la-risa-el-mejor-antidoto-ante-la-muerte/ Mon, 06 Feb 2017 16:01:02 +0000 Hace algunos años, justo antes de la Navidad, Shirley Rapp y su familia enfrentaron una devastadora noticia: la mujer padecía lo que parecía ser una enfermedad terminal.

Sin embargo, eso no le impidió a Rapp comprar los regalos que todavía tenía pendientes. Su hija, Karyn Buxman, enfermera y autodefinida como “neurohumorista”, la acompañó. Cuando madre e hija entraron a una librería en la zona de St. Louis, Rapp agarró una agenda y bromeó: “Si vivo más allá del 1 de enero, ¿me la vas a comprar?”

Ambas comenzaron a reír fuerte, y sus risas atrajeron las miradas de los demás. Para algunas personas, el proceso de morir es menos estresante cuando se convierte en un asunto de risa. No se trata de faltar el respeto, sino de una necesidad de restarle importancia a las particularidades, y a ciertas situaciones absurdas, que se presentan al final de la vida.

La generación nacida después de la Segunda Guerra Mundial (los baby boomers), cuyos integrantes más grandes están llegando a los 70, creció con el sonido de fondo de las risas grabadas de la TV y están acostumbrados a reírse de cosas que a veces no parecen tan graciosas. Incluso existe una organización sin fines de lucro sostenida por donaciones, ingresos por conferencias y cuotas de los miembros, cuya misión es recordar a la gente que la risa es una parte trascendental de todas las facetas de la vida, incluso en los últimos días.

“La risa es la mejor medicina”, dijo Mary Kay Morrison, presidenta de la (AATH)… “a menos que tengas diarrea”. El humor es especialmente importante cuando la gente se acerca al final de su vida, aseguró Morrison. Haber cumplido 70 años no es un impedimento para hacer actividades que causan risa, como saltar con su palo de pogo. “Si bien la muerte no tiene cura, lo que sí puedes cambiar es tu estado de ánimo”. Su grupo tiene algunas reglas para la utilización del humor con los moribundos. La más importante es asegurarse de conocer muy bien al paciente antes de utilizar el humor.

En su sitio de internet, el alienta a los pacientes a incorporar el humor a las situaciones de la vida diaria, como comprar un calendario chistoso para el escritorio o mirar películas y series cómicas.

Buxman, quien ganó un premio a la trayectoria otorgado por la AATH, da charlas sobre la importancia de los momentos risibles de la vida. La mujer, quien trabajó como enfermera con enfermos terminales, toma el humor muy en serio. Estudió el efecto del humor en el cerebro y en los niveles de estrés de los pacientes al borde de la muerte.

El humor justo en el momento adecuado, dice, puede provocar la liberación de dopamina, una sustancia relacionada con el placer, que reduce la tensión muscular y la ansiedad en el sistema nervioso, además de disminuir momentáneamente sentimientos de ira y tristeza.

Al final, la mamá de Buxman sobrevivió a esa enfermedad, aunque después desarrolló Alzheimer. Cerca del final, Buxman llevó a su madre al consultorio del médico, para ese entonces, su mamá ya no respondía a casi ningún estímulo externo. En la sala de espera, Buxman a duras penas podía creerlo cuando su madre le pidió: “hazme reír”.

Buxman supo que era el momento de compartir un recuerdo familiar gracioso. Le contó la anécdota de cuando las dos estaban en la sección de cocina de una gran tienda y vieron unas sartenes en exposición con lo que parecían huevos fritos artificiales. “Esa comida parece tan real”, dijo su mamá, mientras clavaba el dedo en la comida “falsa”. Pero resultó ser un huevo de verdad y la yema reventó y salpicó a Rapp y se esparció por las otras sartenes.

“Mientras contaba la anécdota, mamá hacía gestos y sus ojos refulgían, y las dos nos retorcimos de la risa”, cuenta Buxman. “Incluso cerca de la muerte, podemos comunicarnos con la parte más primitiva del cerebro a través de la risa”.

Los chistes o bromas relacionados con la familia no solo son aceptables en situaciones terminales, sino que además son de gran ayuda. Paula McCann, abogada de adultos mayores de Rutland, Vermont, es la autora del blog . En él, recuerda cuando su padre John, de 83 años y con Alzheimer, pidió morir en su hogar. Sus hijos y su esposa se turnaban para atenderlo. Una noche, McCann se sentó junto a su madre, poco después que su padre recibiera la extremaunción. Madre e hija comenzaron a especular sobre dónde estaría el alma del padre en ese momento. McCann sugirió que podría estar en un patrón de espera, dando vueltas en el aire como los aviones, mientras Dios repasaba sus buenas y malas acciones antes de dejarlo entrar al cielo. En ese momento, su madre bromeó: “Entonces se va a quedar ahí para siempre”.

Reírse de las cosas por las que pasan los pacientes al final de su vida ayudó a Ronald Berk, decano adjunto retirado de la Universidad Johns Hopkins, a superar un mal momento. Su esposa, Marion Smith-Waison, médica ginecóloga jubilada, se enfermó gravemente y murió hace 18 meses. Ella había arreglado una cita en su casa con gente que ofrecía medicinas holísticas. Cuando Berk entró a la habitación, un terapeuta le preguntó “¿Está tomando alguna medicación?”; Berk respondió “Sí, estaba tomando crack, pero abandoné durante la Cuaresma”. Berk afirma que el sentido del humor en ese momento tan estresante le ofreció una válvula de escape fundamental.

Chip Lutz, un orador profesional, quien se retiró del Navy hace años, recuerda la importancia del humor compartido antes que su padre, Eugene, falleciera el año pasado. Cuando quería que sus visitas le dieran otro abrazo, Eugene trataba de convencerlos diciendo “Bueno, ésta puede ser la última vez que me veas”.

Pero su hijo Chip tenía la respuesta perfecta: “Todavía no te puedes morir, no terminé de escribir el discurso de tu funeral”.

Nadie escucha más bromas mórbidas que quienes trabajan en un hospicio. Hace varios años, Allen Klein, autor y escritor motivacional, trabajaba como voluntario en un hogar de adultos mayores en la zona de la Bahía de San Francisco. Una anciana a quien estaba ayudando le dijo que cuando ella muriera, quería que pintaran el dormitorio de su marido y que mezclaran sus cenizas en la pintura.

“¿Para qué quiere que hagan eso?” preguntó Klein, algo confundido.

“Así puedo vigilar a mi esposo y saber si se está portando bien”.

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Planear por adelantado para cuidados al final de la vida /es/aging/planear-por-adelantado-para-cuidados-al-final-de-la-vida/ Thu, 07 Jul 2016 12:28:27 +0000 http://khn.org/?p=636795 Millones de californianos son recién elegibles para un beneficio de cuidado de salud que podría determinar el tratamiento que reciban en sus últimos días de vida – y muchos no lo saben.

El Medi-Cal, que cubre a más de 13 millones de californianos, y el Medicare, con más de 5 millones de inscriptos en California, ahora pagan por discusiones sobre “planificación de cuidado por adelantado” (advance care planning) con sus doctors.

La planificación de cuidado por adelantado no es sobre opciones de cuidado de largo plazo, como los hogares de adultos mayores o instalaciones de vida asistida.

Es sobre “sus deseos para su cuidado si no puede hablar por usted mismo”, dice Helen McNeal, directora ejecutiva del .

“Si usted está incapacitado, necesita alguien que hable por usted, ¿quién quiere que hable por usted? ¿Y cuáles serían sus deseos médicos?”, dice.

Si, por ejemplo, tiene un accidente cerebrovascular que lo deja inconciente e incapaz de comunicarse, con pocas esperanzas de mejorar, ¿quiere que lo mantengan vivo con un tubo de alimentación o un ventilador?

“Estas decisiones pueden tener consecuencias para la calidad de vida que tenga por el resto de su vida. También puede tener consecuencias para si vive o muere”, dice McNeal.

Comenzando en octubre, el Medi-Cal —la versión estatal del programa federal Medicaid para personas de bajos ingresos— comenzó a cubrir las discusiones sobre planificación de cuidado por adelantado entre doctores (u otros proveedores de atención médica calificados) y pacientes (o un miembro de la familia), dice Tony Cava, vocero del Departamento de Servicios de Cuidado de Salud (Department of Health Care Services) estatal, que administra el Medi-Cal.

Cualquier beneficiario del Medi-Cal puede usar la cobertura, más allá de la edad, dice. Los doctores pueden facturar por la conversación dos veces al año por paciente —además de un adicional de 30 minutos por una de estas conversaciones— antes de tener que pedir autorización por más cobertura.

El Medicare, el programa federal de salud para personas de 65 años y más, y para personas de menos de 65 que tienen ciertas discapacidades, comenzó a cubrir las discusiones el 1 de enero. El Medicare no limita el número de discusiones por paciente cada año.

Algunos planes de seguro privados cubren estas discusiones y algunos no, dice McNeal. Averigue con su plan.

El Medicare y el Medi-Cal cubrirán las conversaciones incluso si los pacientes no terminan completando un “documento de voluntades anticipadas” como resultado. Ese es un documento que formaliza sus deseos, que deberían ser compartidos con su familia y su doctor.

McNeal cree que cualquiera de más de 18 debería tener esta discusión y completar una directiva anticipada.

Pero no espere que su doctor inicie esta conversación.

“Muchos médicos pueden no sentirse muy cómodos teniendo esta conversación”, dice el Dr. Richard Thorp, presidente del Paradise Medical Group cerca de Chico y ex presidente de la , que representa a los doctores del estado.

Los pacientes de Thorp son en su mayoría mayores, por lo que él incorporó la planificación de cuidado por adelantado en sus exámenes de salud anuales de Medicare. El Medicare le reembolsa alrededor de $86 por la discusión inicial de 30 minutos, y alrededor de $75 por cada 30 minutos adicionales, dice.

Porque muchos doctores no saben sobre este benificio —o pueden sentirse incómodos comenzando este tema— la mayoría de las personas deberían comenzar teniendo una conversación con familia y seres queridos, sugiere

Mark Beach, un vocero de la AARP con sede en Sacramento.

Después de su discusión, escriba sus deseos, dice.

Hay disponible una variedad de formularios y plantillas para los consumidores.

McNeal recomienda el formulario “” (cinco deseos), que se puede personalizar y está disponible en internet por $5 en . Otras opciones para el documento de voluntad anticipada se pueden encontrar en o en el sitio web de AARP: . (Un abogado puede ayudarlo a preparar una directiva anticipada, pero usualmente no se necesita un abogado para hacerla)

Una vez que usted llenó el documento de voluntad anticipada, llévelo a su doctor y dígale que quiere hablar sobre esto, dice McNeal. No olvide darle una copia a su doctor.

“El rol del médico es realmente proveer de información, no de persuadir en una u otra dirección”, dice Beach.

Esta historia fue producida por , que publica California Healthline, un servicio de la California Health Care Foundation.

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