Jasmine Aguilera, El Tímpano, Author at ºÚÁϳԹÏÍø News Mon, 28 Oct 2024 22:26:05 +0000 en-US hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.8.5 /wp-content/uploads/sites/2/2023/04/kffhealthnews-icon.png?w=32 Jasmine Aguilera, El Tímpano, Author at ºÚÁϳԹÏÍø News 32 32 161476233 California propone ampliar subsidios de seguros de salud a todos los inmigrantes adultos /news/article/california-propone-ampliar-subsidios-de-seguros-de-salud-a-todos-los-inmigrantes-adultos/ Mon, 06 May 2024 13:18:07 +0000 /?post_type=article&p=1849273 Marisol Pantoja Toribio se encontró un bulto en el pecho a principios de enero. Sin seguro y viviendo en California sin papeles, y sin su familia, la normalmente despreocupada mujer de 43 años se dio cuenta pronto de lo limitadas que eran sus opciones.

“Yo dije, ¿Qué voy a hacer? ….Ìý“, recordó emocionada. Inmediatamente le preocupó que pudiera tener cáncer. “Iba y venía: tengo [cáncer], no tengo, sí tengo, no tengo”.ÌýY si estaba enferma, agregó, no podría trabajar ni pagar el alquiler. Al no tener seguro de salud, Pantoja Toribio no podía pagar para averiguar si tenía una enfermedad grave.

A partir de este año, , se amplió para incluir a los inmigrantes que no tienen residencia legal, algo que podría haber funcionado perfectamente para Pantoja Toribio, que ha vivido en la ciudad de Brentwood, en el Área de la Bahía, durante tres años. Pero su solicitud de Medi-Cal fue rechazada rápidamente porque, como trabajadora agrícola que gana $16 la hora, sus ingresos anuales de unos $24,000 eran demasiado altos para calificar para el programa.

California es el primer estado en ampliar Medicaid a todos los adultos que reúnan los requisitos, independientemente de su estatus migratorio, una medida celebrada por los activistas de la salud y por líderes políticos de todo el estado. Pero muchos inmigrantes sin estatus legal permanente, especialmente los que viven en zonas de California donde el costo de vida es más alto, ganan demasiado dinero como para calificar para Medi-Cal.

El estado paga la factura de la expansión de Medi-Cal, pero la ley federal prohíbe a los que llama “indocumentados” recibir subsidios de seguros u otros beneficios de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA), dejando a muchos empleados, sin opciones viables médico.

Ahora, los mismos activistas de salud que lucharon por la dicen que el siguiente paso para lograr la equidad en salud es ampliar Covered California, el mercado estatal de ACA, a todos los inmigrantes adultos mediante la aprobación de la AB 4.

“Hay personas en este estado que trabajan y son la columna vertebral de tantos sectores de nuestra economía y contribuyen con su trabajo e incluso con sus impuestos … pero están excluidos de nuestra red de seguridad social”, dijo Sarah Dar, directora del Centro de Política de Inmigración de California, una de las dos organizaciones que patrocinan el proyecto de ley, denominado .

Para calificar para Medi-Cal, una persona no puede ganar más del 138% del nivel federal de pobreza, que actualmente es de cerca de $21,000 al año para un individuo. Una familia de tres miembros tendría que ganar menos de $35,632 al año.

Para las personas que superan esos umbrales, el mercado de Covered California ofrece varios planes de salud, a menudo con subsidios federales y estatales, con primas tan bajas como $10 al mes. La esperanza es crear lo que los activistas llaman un “mercado espejo” en el sitio web de Covered California para que a los inmigrantes, independientemente de su estatus, se les pueda ofrecer los mismos planes de salud que serían subvencionados sólo por el estado.

A pesar de la mayoría demócrata en la Legislatura, el proyecto de ley podría tener dificultades para ser aprobado, ya que el estado se enfrenta a un déficit presupuestario previsto para el próximo año de entre $38 mil millones y $73 mil millones. El gobernador Gavin Newsom y líderes legislativos anunciaron un para empezar a reducir la brecha, pero parece inevitable que se produzcan recortes significativos en el gasto.

No está claro cuánto costaría extender Covered California a todos los inmigrantes, según el miembro de la Asamblea Joaquín Arambula, demócrata de Fresno que presentó el proyecto de ley.

El Centro de Política de Inmigración estima que la creación del mercado costaría al menos $15 millones. Si el proyecto de ley se aprueba, los patrocinadores tendrían que asegurar la financiación de los subsidios, que podrían ascender a miles de millones de dólares anuales.

“Es un momento difícil para pedir nuevos gastos”, señaló Dar. “El costo de la puesta en marcha del mercado espejo es una cifra relativamente baja. Así que tenemos esperanzas de que aún esté dentro de lo posible”.

Arambula dijo que es optimista en cuanto a que el estado continuará liderando en la mejora del acceso a la salud para los inmigrantes que no tienen residencia legal.

“Creo que seguiremos adelante, ya que estamos trabajando para hacer de ésta una California para todos”, expresó.

El proyecto de ley fue aprobado por la Asamblea en julio pasado en una votación de 64-9 y ahora falta la acción del Comité de Asignaciones del Senado, según la oficina de Arambula.

Se calcula que unas 520,000 personas en California podrían optar por un plan de Covered California si tuvieran un estatus legal, según el centro de investigación laboral de la Universidad de California-Berkeley. Pantoja Toribio, que emigró sola desde México huyendo de una relación abusiva, dijo que tuvo suerte. Se enteró de las opciones alternativas de atención médica cuando hizo su visita semanal a un banco de alimentos en Hijas del Campo, una organización de defensa de los trabajadores agrícolas del condado de Contra Costa, donde le dijeron que podría calificar para un plan que ayuda a personas de bajos ingresos a través de Kaiser Permanente.

Pantoja Toribio aplicó, justo antes que se cerrara el plazo de inscripción a finales de enero. Gracias al plan, supo que el bulto que tenía en el pecho no era canceroso.

“Diosito me oyó”, exclamó. “Gracias a Dios”.

Esta historia fue producida porÌýºÚÁϳԹÏÍø News, que publicaÌý, un servicio editorialmente independiente de laÌý.

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California Floats Extending Health Insurance Subsidies to All Adult Immigrants /news/article/california-legislation-medicaid-subsidies-all-adult-immigrants/ Fri, 03 May 2024 09:00:00 +0000 /?post_type=article&p=1845502 Marisol Pantoja Toribio found a lump in her breast in early January. Uninsured and living in California without legal status and without her family, the usually happy-go-lucky 43-year-old quickly realized how limited her options were.

“I said, ‘What am I going to do?’” she said in Spanish, quickly getting emotional. She immediately worried she might have cancer. “I went back and forth — I have [cancer], I don’t have it, I have it, I don’t have it.” And if she was sick, she added, she wouldn’t be able to work or pay her rent. Without health insurance, Pantoja Toribio couldn’t afford to find out if she had a serious condition.

Beginning this year, , expanded to include immigrants lacking legal residency, timing that could have worked out perfectly for Pantoja Toribio, who has lived in the Bay Area city of Brentwood for three years. But her application for Medi-Cal was quickly rejected: As a farmworker earning $16 an hour, her annual income of roughly $24,000 was too high to qualify for the program.

California is the first state to expand Medicaid to all qualifying adults regardless of immigration status, a move celebrated by health advocates and political leaders across the state. But many immigrants without permanent legal status, especially those who live in parts of California where the cost of living is highest, earn slightly too much money to qualify for Medi-Cal.

The state is footing the bill for the Medi-Cal expansion, but federal law bars those it calls “undocumented” from receiving insurance subsidies or other benefits from the Affordable Care Act, leaving many employed but without viable health insurance options.

Now, the same health advocates who fought for the say the next step in achieving health equity is expanding Covered California, the state’s ACA marketplace, to all immigrant adults by passing AB 4.

“There are people in this state who work and are the backbone of so many sectors of our economy and contribute their labor and even taxes … but they are locked out of our social safety net,” said Sarah Dar, policy director at the California Immigrant Policy Center, one of two organizations sponsoring the bill, dubbed .

To qualify for Medi-Cal, an individual cannot earn more than 138% of the federal poverty level, which currently amounts to nearly $21,000 a year for a single person. A family of three would need to earn less than $35,632 a year.

For people above those thresholds, the Covered California marketplace offers various health plans, often with federal and state subsidies, yielding premiums as low as $10 a month. The hope is to create what advocates call a “mirror marketplace” on the Covered California website so that immigrants regardless of status can be offered the same health plans that would be subsidized only by the state.

Despite a Democratic supermajority in the legislature, the bill might struggle to pass, with the state facing a projected budget deficit for next year of anywhere from $38 billion to $73 billion. Gov. Gavin Newsom and legislative leaders announced a to start reducing the gap, but significant spending cuts appear inevitable.

It’s not clear how much it would cost to extend Covered California to all immigrants, according to Assembly member Joaquin Arambula, the Fresno Democrat who introduced the bill.

The immigrant policy center estimates that setting up the marketplace would cost at least $15 million. If the bill passes, sponsors would then need to secure funding for the subsidies, which could run into the billions of dollars annually.

“It is a tough time to be asking for new expenditures,” Dar said. “The mirror marketplace startup cost is a relatively very low number. So we’re hopeful that it’s still within the realm of possibility.”

Arambula said he’s optimistic the state will continue to lead in improving access to health care for immigrants who lack legal residency.

“I believe we will continue to stand up, as we are working to make this a California for all,” he said.

The bill passed the Assembly last July on a 64-9 vote and now awaits action by the Senate Appropriations Committee, Arambula’s office said.

An estimated 520,000 people in California would qualify for a Covered California plan if not for their lack of legal status, according to the labor research center at the University of California-Berkeley. Pantoja Toribio, who emigrated alone from Mexico after leaving an abusive relationship, said she was lucky. She learned about alternative health care options when she made her weekly visit to a food pantry at Hijas del Campo, a Contra Costa County farmworker advocacy organization, where they told her she might qualify for a plan for low-income people through Kaiser Permanente.

Pantoja Toribio applied just before open enrollment closed at the end of January. Through the plan, she learned that the lump in her breast was not cancerous.

“God heard me,” she said. “Thank God.”

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En California, la cobertura de salud ampliada a inmigrantes choca con las revisiones de Medicaid /news/article/en-california-la-cobertura-de-salud-ampliada-a-inmigrantes-choca-con-las-revisiones-de-medicaid/ Fri, 22 Mar 2024 18:35:00 +0000 /?post_type=article&p=1831459 OAKLAND, California – El Medi-Cal llegó a Antonio Abundis cuando el conserje más lo necesitaba.

Poco después que Abundis pasara de tener cobertura limitada a una cobertura completa en 2022, bajo la expansión del Medi-Cal de California para adultos mayores sin papeles, fue diagnosticado con leucemia, un tipo de cáncer que afecta las células de la sangre.

El padre de tres hijos, de voz suave, tomó la noticia con calma cuando su médico le dijo que sus análisis de sangre sugerían que su cáncer no estaba en una etapa avanzada. Sus siguientes pasos fueron hacerse más pruebas y tener un plan de tratamiento con un equipo de cáncer en Epic Care, en Emeryville.

Pero todo eso se fue por la borda cuando se presentó en julio pasado para hacerse un análisis de sangre en La Clínica de La Raza en Oakland, y le dijeron que ya no era beneficiario de Medi-Cal.

“Nunca mandaron una carta ni nada de que a mí me la había negado”, dijo Abundis, ahora de 63 años, sobre la pérdida de su cobertura.

Abundis es uno de los cientos de miles de latinos de California que han sido expulsados de Medi-Cal —el programa estatal de Medicaid para personas de bajos ingresos— a medida que los estados reanudaban las verificaciones de elegibilidad, que se habían suspendido en el punto más álgido de la pandemia de covid-19.

El proceso de redeterminación ha afectado de forma desproporcionada a los latinos, que constituyen la mayoría de los beneficiarios de Medi-Cal.

Según el Departamento de Servicios de Salud de California (DHCS), más de 613,000 de los 1,24 millones de residentes que fueron dados de baja se identifican como latinos. Algunos, incluido Abundis, habían obtenido la cobertura poco tiempo antes, cuando el estado comenzó a expandir Medi-Cal para ofrecer cobertura a inmigrantes indocumentados.

El choque entre las políticas estatales y las federales no sólo ha significado un duro golpe para los beneficiarios: también disparó la demanda de asistencia para realizar los trámites de inscripción.

Esto ocurre porque muchas personas son excluidas de Medi-Cal por cuestiones administrativas.

Los grupos de salud que trabajan con las comunidades latinas informan que están inundados de solicitudes de ayuda. Al mismo tiempo, patrocinada por el estado sugiere que los hogares hispanos tienen más probabilidades que otros grupos étnicos o raciales de perder la cobertura porque tienen menos información sobre el proceso de renovación.

También pueden tener dificultades para defenderse por sí solos.

Algunos defensores de salud están presionando para que haya una pausa en este proceso. Advierten que las desafiliaciones no solo socavarán los esfuerzos del estado para reducir el número de personas sin seguro, sino que podrían exacerbar las disparidades en salud, especialmente para un grupo étnico que sufrió fuerte el peso de la pandemia.

Un encontró que los latinos en el país tuvieron tres veces más probabilidades de desarrollar covid y el doble de probabilidades de morir a causa de la enfermedad que la población en general, en parte porque tienden a vivir en hogares más hacinados o multigeneracionales y tienen trabajos en servicios, de cara al público.

“Estas dificultades nos colocan a todos como comunidad en un estatus más frágil, en el cual la red de seguridad es aún más significativa”, dijo Seciah Aquino, directora ejecutiva de la Latino Coalition for a Healthy California, una organización de defensa de salud.

La asambleísta Tasha Boerner (demócrata de Encinitas) ha presentado que desaceleraría las bajas permitiendo que las personas de 19 años o más mantengan automáticamente su cobertura durante 12 meses, y extendiendo las políticas flexibles de la era pandémica, como no requerir prueba de ingresos para renovar la cobertura en ciertos casos. Esto beneficiaría a los hispanos, que representan de la población de Medi-Cal en comparación con del estado.

La oficina del gobernador dijo que no comenta sobre proyectos legislativos que están aún en proceso.

Tony Cava, vocero del Departamento de Servicios de Atención Médica (DHCS), dijo en un correo electrónico que la agencia ha tomado medidas para aumentar el número de personas reinscritas automáticamente en Medi-Cal y no cree que sea necesaria una pausa. La tasa de desafiliación disminuyó un 10% de noviembre a diciembre, apuntó Cava.

Sin embargo, funcionarios estatales reconocen que se podría hacer más para ayudar a las personas a completar sus solicitudes. “Todavía no estamos llegando a ciertos sectores”, dijo Yingjia Huang, subdirectora adjunta de beneficios de atención médica y elegibilidad del DHCS.

California fue el en ampliar la elegibilidad de Medicaid a todos los inmigrantes que calificaran, sin importar su estatus migratorio, implementándolo gradualmente durante varios años: niños en 2016, adultos jóvenes de 19 a 26 años en 2020, personas de 50 años en adelante en 2022, y todos los adultos restantes este año.

Pero California, como otros estados, reanudó las verificaciones de elegibilidad en abril pasado, y se espera que el proceso continúe hasta mayo. El estado ahora está viendo que las tasas de desafiliación vuelven a los niveles previos a la pandemia, o el 19%-20% de la población de Medi-Cal cada año, según el DHCS.

Jane García, directora ejecutiva de La Clínica de La Raza, testificó ante el Comité de Salud de la Junta de Supervisores del condado de Alameda que las desafiliaciones siguen siendo un desafío, justo cuando su equipo intenta inscribir a residentes recién elegibles. “Es una carga enorme para nuestro personal”, les dijo a los supervisores en enero.

Aunque muchos beneficiarios ya no califican porque sus ingresos aumentaron, muchos más han sido eliminados de los registros por no responder a avisos o devolver documentos. En muchos casos, los paquetes de documentos para renovar la cobertura se enviaron a direcciones antiguas. Muchos se enteran de que perdieron la cobertura recién cuando van al médico.

“Sabían que algo estaba pasando”, dijo Janet Anwar, gerenta de elegibilidad en el Tiburcio Vásquez Health Center, en East Bay. “No sabían exactamente qué era, cómo los iba a afectar hasta que llegó el día y fueron desafiliados. Y estaban haciéndose un chequeo, o programando una cita, y luego… ‘Oye, perdiste tu cobertura'”.

Y la reinscripción es un desafío. Una encuesta patrocinada por el estado publicada el 12 de febrero por la California Health Care Foundation halló que el 30% de los hogares hispanos intentaron completar un formulario de renovación sin suerte, en comparación con el 19% de los hogares blancos no hispanos. Y el 43% de los hispanos informaron que les gustaría volver a comenzar con Medi-Cal, pero no sabían cómo, en comparación con el 32% de las personas en hogares blancos no hispanos.

La familia Abundis está entre las que no saben dónde obtener respuestas a sus preguntas. Aunque la esposa de Abundis envió la documentación de renovación de Medi-Cal para toda la familia en octubre, ella y dos hijos que aún viven con ellos pudieron mantener la cobertura; Abundis fue el único que la perdió.

No ha recibido una explicación de por qué lo sacaron de Medi-Cal ni ha sido notificado de cómo apelar o volver a solicitarlo.

Ahora se preocupa de que tal vez no califique por sí solo según sus ingresos anuales de aproximadamente $36,000, ya que el límite es de , pero de $41,400 para una familia de cuatro.

Es probable que un navegador pueda verificar si él y su familia califican como hogar para Medi-Cal. Covered California, el mercado de seguros de salud estatal, ofrece planes privados que pueden costar y permite una inscripción especial cuando las personas pierden Medi-Cal o la cobertura del empleador. Pero los inmigrantes que no viven legalmente en el estado no califican para los subsidios de Covered California. Abundis supone que no podrá pagar las primas ni los copagos, por lo que no presentó la solicitud.

Pero Abundis supone que no podrá pagar primas o copagos, así que no ha presentado una solicitud.

Abundis, quien visitó a un médico por primera vez en mayo de 2022 debido a una fatiga sin causa aparente, dolor constante en la espalda y las rodillas, falta de aliento y pérdida de peso inexplicable, teme no poder pagar la atención médica. La Clínica de La Raza, el centro de salud comunitario en donde le hicieron análisis de sangre, lo ayudó ese día a que no tuviera que pagar por adelantado, pero desde entonces dejó de buscar atención médica.

Más de un año después de su diagnóstico, todavía no sabe en qué etapa del cáncer se encuentra ni cuál debería ser su plan de tratamiento. Aunque la detección temprana del cáncer puede aumentar las , algunos tipos de leucemia . Sin más pruebas, Abundis no conoce su pronóstico.

Yo estoy mentalizado”, dijo Abundis sobre su cáncer. “Lo que pase, pase”.

Incluso aquellos que buscan ayuda se topan con desafíos. Marisol, una inmigrante mexicana sin papeles, de 53 años, que vive en Richmond, California, intentó restablecer la cobertura durante meses. Aunque el estado experimentó una caída del 26% en las bajas de diciembre a enero, la proporción de latinos a los que se les canceló la cobertura durante ese período permaneció casi igual, lo que sugiere que enfrentan más barreras para la renovación.

Marisol, quien pidió que se usara su nombre de pila por temor a la deportación, también calificó para la cobertura completa de Medi-Cal durante la expansión estatal a todos los inmigrantes de 50 años en adelante.

En diciembre, recibió un paquete informándole que los ingresos de su hogar excedían el umbral de Medi-Cal, algo que ella creyó que era un error. El esposo de Marisol está sin trabajo debido a una lesión en la espalda, dijo, y sus dos hijos mantienen a su familia principalmente con trabajos de medio tiempo en Ross Dress for Less.

Ese mes, Marisol visitó una sucursal de Richmond del Departamento de Empleo y Servicios Humanos del condado de Contra Costa, con la esperanza de hablar con un navegador. En cambio, le dijeron que dejara su documentación y que llamara a un número de teléfono para verificar el estatus de su solicitud.

Desde entonces, llamó muchas veces y pasó horas en espera, pero no ha podido hablar con nadie. Los funcionarios del condado reconocieron tiempos de espera más prolongados debido al aumento de llamadas, y dijeron que el tiempo promedio es de 30 minutos.

“Entendemos la frustración de los miembros de la comunidad cuando a veces tienen dificultades para comunicarse”, escribió la vocera Tish Gallegos en un correo electrónico. Gallegos señaló que el centro de llamadas aumenta la dotación de personal durante las horas pico.

Después que El Tímpano contactara al condado para hacer comentarios, Marisol dijo que un trabajador de elegibilidad la contactó, y le explicó que su familia fue dada de baja porque sus hijos habían presentado impuestos por separado, por lo que el sistema de Medi-Cal determinó su elegibilidad individualmente en lugar de como familia.

El condado reintegró a Marisol y a su familia el 15 de marzo. Marisol dijo que recuperar Medi-Cal fue un final alegre pero agridulce para una lucha de meses, especialmente sabiendo que otras personas son desafiliadas por cuestiones de procedimiento. “Tristemente, tiene que haber presión para que arreglen algo”, dijo.

Jasmine Aguilera de está participando de la Journalism & Women Symposium’s Health Journalism Fellowship, apoyada por The Commonwealth Fund. Vanessa Flores, Katherine Nagasawa e Hiram Alejandro Durán de El Tímpano colaboraron con este artículo.

[Corrección: este artículo se actualizó a la 1:30 pm (ET), el 26 de marzo de 2024, para corregir los detalles sobre la elegibilidad para recibir asistencia financiera para pagar las primas de los seguros. Los inmigrantes que no viven legalmente en California no califican para los subsidios de Covered California].

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California’s Expanded Health Coverage for Immigrants Collides With Medicaid Reviews /news/article/california-expanded-health-coverage-immigrants-medicaid-disenrollment/ Fri, 22 Mar 2024 09:00:00 +0000 /?p=1830045&post_type=article&preview_id=1830045 OAKLAND, Calif. — Medi-Cal health coverage kicked in for Antonio Abundis just when the custodian needed it most.

Shortly after Abundis transitioned from limited to full-scope coverage in 2022 under California’s expansion of Medi-Cal to older residents without legal immigration status, he was diagnosed with leukemia, a cancer affecting the blood cells. The soft-spoken father of three took the news in stride as his doctor said his blood test suggested his cancer wasn’t advanced. His next steps were to get more tests and formulate a treatment plan with a cancer team at Epic Care in Emeryville. But all of that was derailed when he showed up last July for bloodwork at La Clínica de La Raza in Oakland and was told he was no longer on Medi-Cal.

“They never sent me a letter or anything telling me that I was removed,” Abundis, now 63, said in Spanish about losing his insurance.

Abundis is among hundreds of thousands of Latinos who have been kicked off Medi-Cal, California’s Medicaid program for low-income people, as states resume annual eligibility checks that were paused at the height of the covid-19 pandemic. The redetermination process, as it is known, has disproportionately affected Latinos, who make up a majority of Medi-Cal beneficiaries. According to the California Department of Health Care Services, more than 653,000 of the more than 1.3 million residents who have been disenrolled over eight months identify as Latino. Some, including Abundis, had only recently gained coverage as the state expanded Medi-Cal to residents without legal residency.

The collision of state and federal policies has not only set off enrollee whiplash but swelled demand for enrollment assistance as people are dropped from Medi-Cal, often for procedural issues. Health groups serving Latino communities report being inundated by requests for help, but at the same time, a suggests Hispanic households are more likely than other ethnic or racial groups to lose coverage because they’re less knowledgeable of the renewal process. They may also struggle to advocate for themselves.

Some health advocates are pressing for a pause. They warn that disenrollments will not only undercut the state’s effort to reduce the number of uninsured but could exacerbate health disparities, particularly for an ethnic group that bore the brunt of the pandemic. found that Latinos in the U.S. were three times as likely to contract covid and twice as likely to die of it than the general population, in part because they tend to live in more crowded or multigenerational households and work in front-line jobs.

“These difficulties place all of us as a community in this more fragile state where the safety net means even more now,” said Seciah Aquino, executive director of the Latino Coalition for a Healthy California, a health advocacy organization.

Assembly member Tasha Boerner, an Encinitas Democrat, has introduced that would slow disenrollments by allowing people 19 and older to keep their coverage automatically for 12 months and extend flexible pandemic-era policies such as not requiring proof of income in certain cases for renewals. That would benefit Hispanics, who make up of the Medi-Cal population compared with 40% of the overall . The governor’s office said it does not comment on pending legislation.

Tony Cava, a spokesperson for the Department of Health Care Services, said in an email that the agency has taken steps to increase the number of people automatically reenrolled in Medi-Cal and does not consider a pause necessary. The disenrollment rate dropped 10% from November to December, Cava said.

Still, state officials acknowledge more could be done to help people complete their applications. “We’re still not reaching certain pockets,” said Yingjia Huang, assistant deputy director of health care benefits and eligibility at DHCS.

California was the to expand Medicaid eligibility to all qualified immigrants regardless of legal status, phasing it in over several years: children in 2016, young adults ages 19-25 in 2020, people 50 and older in 2022, and all remaining adults this year.

But California, like other states, resumed eligibility checks last April, and the process is expected to continue through May. The state is now seeing disenrollment rates return to pre-pandemic levels, or 19%-20% of the Medi-Cal population each year, according to DHCS.

Jane Garcia, CEO of La Clínica de La Raza, testified before the Alameda County Board of Supervisors’ health committee that disenrollments continue to pose a challenge just as her team tries to enroll newly eligible residents. “It’s a heck of a load on our staff,” she told supervisors in January.

Although many beneficiaries no longer qualify because their incomes rose, more have been dropped from the rolls for failing to respond to notices or return paperwork. Often, renewal packets were sent to old addresses. Many find out they’ve lost coverage only upon seeking medical care.

“They knew something was happening,” said Janet Anwar, eligibility manager at Tiburcio Vasquez Health Center in the East Bay. “They didn’t know exactly what it was, how it was gonna affect them until actually the day came and they were disenrolled. And they were getting checked in or scheduling an appointment, then, ‘Hey, you lost your coverage.’”

But reenrollment is a challenge. A state-sponsored survey published Feb. 12 by the California Health Care Foundation found 30% of Hispanic households tried but were unable to complete a renewal form, compared with 19% for white non-Hispanic households. And 43% of Hispanics reported they would like to restart Medi-Cal but did not know how, versus 32% of people in white non-Hispanic households.Ìý

The Abundis family is among those who don’t know where to get their questions answered. Though Abundis’ wife submitted the family’s Medi-Cal renewal paperwork in October, his wife and two children who still live with them were able to maintain coverage; Abundis was the only one dropped. He hasn’t received an explanation for being disenrolled nor been notified how to appeal or reapply. Now he worries he may not qualify on his own based on his roughly $36,000 annual income since the limit is but $41,400 for a family of four.

It is likely an eligibility worker could check if he and his family qualify as a household for Medi-Cal. Covered California, the state’s health insurance exchange, offers private plans that can run less thanÌýÌýin premiums and allows for special enrollment when people lose Medi-Cal or employer-based coverage. But immigrants who are not living in the state lawfully do not qualify for Covered California subsidies. Abundis assumes he won’t be able to afford premiums or copays, so he hasn’t applied.

Abundis, who first visited a doctor in May 2022 about unrelenting fatigue, constant pain in his back and knees, shortness of breath, and unexplained weight loss, worries he’s unable to afford medical care. La Clínica de La Raza, the community health clinic where he received blood testing, worked with him that day so he didn’t have to pay upfront, but he has since stopped seeking medical care.

More than a year after his diagnosis, Abundis still doesn’t know which stage cancer he has, or what his treatment plan should be. Though early cancer detection can lead to a , some types of leukemia . Without further testing, Abundis does not know his outlook.

“I’ve mentally prepared,” Abundis said of his cancer. “What happens, happens.”

Even those who seek help run into challenges. Marisol, a 53-year-old immigrant from Mexico who lives in Richmond, California, without legal permission, tried to reestablish coverage for months. Although the state saw a 26% drop in disenrollments from December to January, the share of Latinos disenrolled during that period remained nearly the same, suggesting they face more barriers to renewal.

Marisol, who requested her last name be withheld out of fear of deportation, also qualified for full-scope Medi-Cal during the state expansion to all immigrants 50 and older.

She received a packet in December letting her know that her household income exceeded Medi-Cal’s threshold — something she believed was an error. Marisol’s husband is out of work due to a back injury, she said, and her two children primarily support their family with part-time jobs at Ross Dress for Less.

That month, Marisol visited a Richmond branch office of the Contra Costa County Employment and Human Services Department, hoping to speak to an eligibility worker. Instead, she was told to leave her paperwork and to call a phone number to check her application status. Since then, she made numerous calls and spent hours on hold, but has not been able to speak with anyone.

County officials acknowledged longer wait times due to increased calls and said the average wait time is 30 minutes. “We understand community members’ frustration when they have difficulty getting through at times,” spokesperson Tish Gallegos wrote in an email. Gallegos noted the call center increases staffing during peak hours.

After El Tímpano reached out to the county for comment, Marisol said she was contacted by an eligibility worker, who explained that her family was dropped because their children had filed taxes separately, so the Medi-Cal system determined their eligibility individually rather than as one household. The county reinstated Marisol and her family on March 15.

Marisol said regaining Medi-Cal was a joyous but bittersweet ending to a months-long struggle, especially knowing that other people get dropped for procedural issues. “Sadly, there has to be pressure for them to fix something,” she said.

Jasmine Aguilera of is participating in the Journalism & Women Symposium’s Health Journalism Fellowship, supported by The Commonwealth Fund. Vanessa Flores, Katherine Nagasawa, and Hiram Alejandro Durán of El Tímpano contributed to this article.

Medi-Cal Resources (in Spanish):

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