黑料吃瓜网

Control de armas vs. salud mental: debate luego de masacres oculta una realidad turbia

Luego de la reciente masacre en Thousand Oaks, California, en la que murieron 11 personas en un bar de m煤sica country, el presidente Donald Trump repiti贸 la misma frase: 鈥淓s un problema de salud mental鈥. 鈥淓ra un tipo muy enfermo鈥, dijo de Ian David Long, el atacante.

De la misma manera, despu茅s del tiroteo en una escuela de Parkland, Florida, en febrero, en el que murieron 17 personas entre estudiantes y personal, Trump tuite贸 que hab铆a 鈥渕uchos indicios de que el que dispar贸 estaba mentalmente perturbado鈥.

Sin embargo, expertos en salud p煤blica y salud mental argumentan que culpar a las personas con enfermedades mentales de la violencia es injusto e impreciso, y se帽alan que a lo que se deber铆a mirar es a la laxitud de las leyes sobre armas de fuego.

鈥淟a mayor parte de los actos violentos no los cometen personas mentalmente enfermas鈥, enfatiz贸 la doctora Ren茅e Binder, profesora de psiquiatr铆a de la Universidad de California en San Francisco y ex presidenta de la American Psychiatric Association. 鈥淎unque nos hici茅ramos cargo de todos los que sufren alg煤n tipo de trastorno mental y los encerr谩ramos y los medic谩ramos, apenas comenzar铆amos a indagar en el problema de la violencia鈥.

En los debates que les siguen a estas masacres, las opiniones son blancas o negras, pero la investigaci贸n muestra que la verdad tiene zonas grises.

Tanto los 鈥渄efensores de eliminar el estigma鈥, que insisten en que la enfermedad mental no tiene relaci贸n con la violencia, y los 鈥減ropagadores del temor鈥, que afirman que 鈥渓os enfermos mentales son una amenaza peligrosa y deben ser encerrados鈥, est谩n equivocados, dijo Jeffrey Swanson, profesor de psiquiatr铆a de la Universidad de Duke, quien ha estudiado los patrones de violencia en las principales ciudades de los Estados Unidos.

Si bien es cierto que la enfermedad mental desempe帽a s贸lo un peque帽o papel en la mayor铆a de las formas de violencia, incluidos los homicidios individuales, su papel es mayor en los tiroteos masivos.

Alrededor del 60% de los perpetradores de este tipo de tiroteos tienen un historial de trastornos mentales graves, y, de ellos, dos tercios nunca pisaron un servicio de salud mental, dijo Grant Duwe, director de investigaci贸n y evaluaci贸n del Departamento Correccional de Minnesota, quien ha pasado a帽os estudiando los tiroteos masivos. Aunque eso sugiere una mayor necesidad de tratamiento, la tercera parte de los que s铆 recibieron ayuda 鈥渓levaron a cabo un ataque de todos modos鈥, dijo. 鈥淎s铆 que, incluso recibir atenci贸n de salud mental no es la panacea que la gente dice que es鈥.

Por ejemplo, James Holmes, quien en 2012 mat贸 a 12 personas en un cine de Aurora, Colorado, , y habl贸 sobre pensamientos homicidas en las sesiones. Pero no fue reportado a las autoridades porque no expres贸 ning煤n plan concreto.

Seung-Hui Cho, cuyos problemas mentales se remontaban a su infancia, dos a帽os antes de matar a 32 personas y herir a otras 17 en la Universidad Virginia Tech, en 2007. Diagnosticado con un trastorno del estado de 谩nimo despu茅s de amenazar con autolesionarse en 2005, fue hospitalizado durante una noche y un juez orden贸 que recibiera tratamiento ambulatorio. Pero, misteriosamente, no fue evaluado ni tratado.

A menudo, la propensi贸n de estas personas a la violencia es m谩s f谩cil de ver en retrospectiva.

Seis meses antes del tiroteo en el Borderline Bar & Grill en Thousand Oaks, la polic铆a respondi贸 a una llamada al 911 que reportaba gritos y golpes procedentes del interior de la casa donde Long, el supuesto atacante, viv铆a con su madre. Al llegar, la polic铆a se encontr贸 con un joven 鈥渋racundo鈥 que actuaba 鈥渋rracionalmente鈥 y llamaron a un equipo de crisis de salud mental. Los trabajadores sociales de ese equipo lo evaluaron y concluyeron que no hab铆a motivos para ponerlo bajo supervisi贸n psiqui谩trica.

No se sabe si los oficiales sab铆an que hab铆a manejado ametralladoras en Afganist谩n, lo que, despu茅s del tiroteo, llev贸 a que podr铆a haber padecido un trastorno de estr茅s postraum谩tico. S贸lo m谩s tarde se supo tambi茅n que Long hab铆a atacado a un en la escuela secundaria.

California permite a las autoridades detener a las personas durante 72 horas para evaluar su estado mental, una pr谩ctica similar a la de muchos estados. Pero el est谩ndar para este tipo de detenciones, conocidas en California como 鈥5150鈥, es bastante alto, se帽al贸 el doctor Garen Wintemute, m茅dico de emergencia, quien dirige el Centro de Investigaci贸n de Violencia con Armas de Fuego de la Universidad de California en Davis.

Para ser detenida, una persona debe representar una amenaza grave e inminente para s铆 misma o para otros, o estar tan seriamente discapacitada que no pueda cuidarse por s铆 misma. La ley no toma en cuenta el abuso de sustancias, dijo Wintemute.

鈥淯n 5150 implica poner a una persona bajo custodia a veces en contra de su voluntad鈥, explic贸 Wintemute. 鈥淓so no es algo que se pueda hacer a la ligera鈥.

El doctor E. Fuller Torrey, psiquiatra que fund贸 el Treatment Advocacy Center hace 20 a帽os, ha argumentado durante mucho tiempo que la sociedad necesita ser m谩s en茅rgica a la hora de proporcionar atenci贸n a las personas gravemente perturbadas 鈥攜 exigir esa atenci贸n cuando sea necesario鈥 para prevenir el suicidio, los tiroteos en masa y otros actos de violencia.

Su objetivo es lograr que m谩s legislaturas estatales aprueben proyectos de ley como la Ley de Kendrall en Nueva York y la Ley de Laura en California, por las que los jueces pueden ordenar que las personas con enfermedades mentales reciban tratamiento ambulatorio. Su organizaci贸n asisti贸 en la redacci贸n de ambos proyectos, y ha ayudado a conseguir la aprobaci贸n de leyes similares en al menos 16 estados. En California y algunos otros estados, sin embargo, el alcance de la ley depende de la decisi贸n de cada condado para implementarla.

Duwe no se posiciona sobre la idea del tratamiento obligatorio, pero dijo que hacerlo para prevenir eventos que ocurren s贸lo unas pocas veces al a帽o tiene poco sentido. 鈥淟os tiroteos p煤blicos masivos son m谩s comunes de lo que deber铆an ser, pero todav铆a no son tan frecuentes como para dise帽ar pol铆ticas basadas en el tratamiento de eventos tan raros鈥, expres贸.

Las leyes de armas que se enfocan exclusivamente en personas con antecedentes de salud mental tambi茅n tienen poco sentido, dijeron los doctores James Knoll y George Annas, profesores de psiquiatr铆a del SUNY Upstate Medical Center, en un art铆culo de 2016 en .

Esas leyes 鈥渢endr谩n un rendimiento extremadamente bajo, ser谩n ineficaces y derrochar谩n recursos escasos鈥, escribieron.

Wintemute sostuvo que otras intervenciones estrat茅gicas podr铆an funcionar mejor. Por ejemplo, aboga por arreglar problemas en el sistema nacional de verificaci贸n de antecedentes, por el que se requiere que los vendedores de armas de fuego verifiquen con el FBI que un comprador no es un delincuente, un fugitivo, un abusador dom茅stico o un enfermo mental peligroso.

Explic贸 que uno de los defectos es que las ventas privadas est谩n exentas de estos chequeos, incluyendo las que tienen lugar durante ferias comerciales de armas de fuego. S贸lo las agencias federales, pero no las estatales, est谩n obligadas a enviar informaci贸n a la base de datos de verificaci贸n de antecedentes; y no se reportan miles de casos de violencia por parte de miembros del servicio militar, incluyendo el de un .

Wintemute tambi茅n ayud贸 a redactar una ley de California que entr贸 en vigencia en 2016 y que permite a los miembros de la familia, o a los agentes del orden p煤blico, solicitar una orden de restricci贸n temporal que proh铆ba a una persona potencialmente violenta comprar armas, y confiscarle las que ya est茅n en su posesi贸n.

Estas 贸rdenes para restringir las armas de fuego no involucran una evaluaci贸n de salud mental, dijo Wintemute, pero est谩n dise帽adas para permitir que los miembros de la familia retiren temporalmente las armas de un pariente en riesgo de hacer da帽o, incluyendo el suicidio. La orden puede durar hasta tres semanas y puede extenderse hasta un a帽o despu茅s de una audiencia, en la cual el due帽o del arma puede pedirle al juez que se la devuelvan.

En California, se emitieron 190 贸rdenes hasta finales del a帽o pasado, indic贸 Wintemute, algo que describi贸 como decepcionante. Las cifras para este a帽o a煤n no se recopilan, pero Wintemute dijo que est谩n creciendo. Hasta ahora, 13 estados han aprobado leyes similares, comenzando con Connecticut en 1999. Ocho, incluyendo Florida, las aprobaron despu茅s del tiroteo en Parkland, y Florida ya ha emitido 450 de esas 贸rdenes, se帽al贸 Wintemute.

Los m茅dicos pueden desempe帽ar un papel clave al preguntarle a los pacientes y a los miembros de la familia si poseen armas y al animar a la familia a solicitar una orden de restricci贸n si est谩n preocupados, agreg贸 Wintemute.

鈥淪i los m茅dicos est谩n dispuestos a ver esto como `Si ves algo, di algo,鈥 y lo llevas a la atenci贸n de las familias, podr铆amos reducir los 铆ndices de suicidio y posiblemente los tiroteos masivos鈥, concluy贸.

Esta historia fue producida por聽Kaiser Health News, que publica聽, un servicio de la聽.

Exit mobile version