CAGUAS, Puerto Rico 鈥斅燗ntes de que el zika abrumara a Puerto Rico, el virus ya estaba atrincherado en la casa de Keishla Mojica.
Primero se infect贸 su pareja, John Rodr铆guez, de 23 a帽os. Su cara se hinch贸 y una erupci贸n roja que le causaba picaz贸n cubri贸 todo su cuerpo. En ese momento los m茅dicos le diagnosticaron una alergia.
Dos meses m谩s tarde, Mojica, tambi茅n de 23, tuvo los mismos s铆ntomas. Los m茅dicos le dieron inyecciones de Benadryl para calmar la picaz贸n y la inflamaci贸n. Ella no pens贸 m谩s en esto.
Un mes despu茅s, descubri贸 que estaba embarazada, y eso llev贸 a otra sorprendente revelaci贸n. Las erupciones cut谩neas no hab铆an sido provocadas por alergias, sino por el zika, un virus conocido por causar serios defectos de nacimiento.
Desde 2015, el virus, que se propaga a trav茅s de los mosquitos y por contacto sexual, pas贸 de ser pr谩cticamente un desconocido a convertirse en una amenaza mundial. Puerto Rico ha sido el epicentro del brote en los Estados Unidos. Hasta diciembre de 2016, el departamento de salud de la isla report贸 35.648 casos confirmados, incluyendo 2.864 embarazadas. Oficiales federales han declarado una y dicen que el 25% de la poblaci贸n ya habr铆a contra铆do el virus para finales del 2016.
La epidemia plantea preguntas personales dif铆ciles para mujeres como Mojica, que viven en una isla con una fuerte influencia religiosa y una infraestructura sanitaria aplastada bajo el peso de la deuda fiscal. 驴Es aceptable el aborto o la fe puede superar al miedo? Si un beb茅 nace con discapacidades como microcefalia, que se caracteriza por una cabeza anormalmente peque帽a, o por impedimentos cognitivos, 驴c贸mo van a proporcionar las familias el cuidado que el ni帽o necesitar谩?
En respuesta a la asociaci贸n entre los defectos cong茅nitos y el virus, virtualmente todas las mujeres en la isla se realizan la prueba para el zika como parte del cuidado prenatal de rutina. El doctor Alfonso Serrano, director del Departamento de Obstetricia y Ginecolog铆a en el hospital HIMA San Pablo en Caguas, y el m茅dico de Mojica, dijo que las pruebas han mostrado que del 5 al 8% de sus pacientes contrajeron zika.
Aunque la amenaza del zika asusta a las mujeres, Serrano dijo que la mayor铆a de sus pacientes no consideran el aborto.
鈥淣o es algo de lo que se habla todos los d铆as鈥, agreg贸.
Serrano atribuye la aversi贸n a terminar un embarazo m谩s a una idiosincrasia cultural que a la devoci贸n a la fe. En la isla, es f谩cil acceder al aborto, y es relativamente barato, pero las encuestas muestran que una abrumadora mayor铆a de los residentes se oponen a la pr谩ctica.
Para Mojica, el aborto fue lo primero que pas贸 por su mente cuando se enter贸 de que estaba infectada. Ella s贸lo le cont贸 su diagn贸stico a su madre y a Rodr铆guez. Lloraba y rezaba a menudo. Los anuncios de servicio p煤blico sobre el brote en televisi贸n la enfurec铆an. Pero Mojica nunca discuti贸 la posibilidad de un aborto con nadie, y se dio cuenta r谩pidamente de que para ella no era una opci贸n.
鈥淓sper茅 hasta que me dieron los resultados y que verificaran todo鈥, dijo. Pero agreg贸 que r谩pidamente dej贸 a un lado sus pensamientos sobre el aborto. 鈥淵o dije, 鈥楴o, olv铆dalo. Todo est谩 bien. Olv铆date de eso鈥欌.
Objeciones religiosas
Los ecos del catolicismo romano introducidos por el dominio colonial espa帽ol todav铆a reverberan a trav茅s de la sociedad puertorrique帽a contempor谩nea. de sus residentes creen en Dios. Los ni帽os saludan a sus mayores pidiendo la bendici贸n, a la que los padres responden, 鈥淒ios te bendiga鈥.
Pero la influencia de la iglesia est谩 disminuyendo. Un poco m谩s de la mitad de la poblaci贸n se auto identifica como cat贸lica, seg煤n una encuesta del . En contraste, el n煤mero de protestantes ha aumentado, abarcando ahora a un tercio de los residentes.
Los puertorrique帽os y los l铆deres religiosos generalmente no apoyan el aborto. M谩s del 70% de los cat贸licos y ocho de cada 10 protestantes en la isla se al procedimiento, seg煤n Pew.
En febrero de 2016, el arzobispo cat贸lico de San Juan emiti贸 una declaraci贸n en respuesta a la recomendaci贸n del departamento de salud de usar condones como parte de la prevenci贸n de la transmisi贸n del Zika. La postura de la iglesia contra el control de la natalidad es 鈥渂ien conocida鈥, dijo, alentando a las parejas a practicar 鈥渄isciplina personal鈥 o abstinencia sexual.
La Fraternidad Pentecostal de Puerto Rico (FRAPE) -una red de iglesias pentecostales en toda la isla- tambi茅n ven su oposici贸n al aborto como un principio no negociable.
鈥淒ios es el dador de la vida鈥, dijo el presidente de FRAPE, Alberto Rodr铆guez. 鈥淵 tiene el control absoluto para tomarla o darla鈥.
Aunque las tasas han bajado en a帽os recientes, miles de mujeres en Puerto Rico contin煤an abortando. Siete de las ocho cl铆nicas de la isla realizaron 5.363 abortos desde julio de 2013, seg煤n reportes recientes del departamento de salud. M谩s de 2.000 hab铆an abortado previamente. Y cerca de 1.350 mujeres hab铆an solicitado dos o m谩s procedimientos.
Mojica era una miembro ferviente de la congregaci贸n Adventista del S茅ptimo D铆a, que permite el aborto en casos de ciertas anomal铆as gen茅ticas, pero dijo que ahora ella profesa la fe en Dios a su manera.
Recursos para ni帽os con discapacidades
Investigaciones recientes sugieren que el zika causa una gama m谩s amplia de problemas cong茅nitos de lo que se sospechaba antes. Y con una cuarta parte de los residentes de Puerto Rico que, se cree, est谩n infectados, no est谩 claro cu谩ntos beb茅s tendr谩n necesidades especiales. En una isla donde la mitad de la poblaci贸n vive en la pobreza, encontrar cuidado adecuado para los ni帽os nacidos con discapacidades es dif铆cil. Los pocos servicios que existen est谩n fragmentados, mal financiados y con cupo limitado.
La Divisi贸n de Ni帽os con Necesidades M茅dicas Especiales, parte del departamento de salud de la Commonwealth, dirige algunos programas para ayudar a las familias con ni帽os que tienen discapacidades, como Advancing Together, un servicio que capacita a los cuidadores y ayuda a las familias a establecer un plan de desarrollo para el ni帽o.
Pero el programa caduca cuando el ni帽o cumple 3 a帽os y la responsabilidad por los servicios se transfiere al Departamento de Educaci贸n de Puerto Rico. Como consecuencia de la crisis presupuestaria y la disminuci贸n de las tasas de inscripci贸n, en los 煤ltimos a帽os han consolidado o cerrado docenas de escuelas. El 33% de los estudiantes que asistieron a escuelas p煤blicas en la isla en 2013 fueron inscritos en programas de educaci贸n individualizada.
Las organizaciones sin fines de lucro tambi茅n juegan un papel en ayudar a los ni帽os con necesidades especiales, tales como y la Asociaci贸n de Distrofia Muscular. Sin embargo, los servicios de terapia disponibles son muy limitados, dijo Miguel Valencia, director de la Divisi贸n de Ni帽os con Necesidades M茅dicas Especiales. Aunque la mitad de los residentes de la isla dependen del Medicaid como seguro de salud, dijo Valencia, muchos m茅dicos especializados ya no aceptan el plan debido a las bajas tasas de reembolso.
Los residentes de Puerto Rico no califican para el programa de Seguridad de Ingreso Suplementario de la Administraci贸n del Seguro Social, el cual provee asistencia si una condici贸n m茅dica resulta en discapacidad severa, enfermedad cr贸nica o muerte. El servicio est谩 limitado a personas que viven en los 50 estados, el Distrito de Columbia y las Islas Marianas.
Esperando a Jayden
Entre los p铆xeles negros y de tonos naranja, la imagen de ultrasonido muestra el contorno de un rostro humano con los ojos cerrados directamente frente a la c谩mara. Parece moldeada, como una pieza de cer谩mica a medio terminar. Los cinco dedos cortos de su manito derecha est谩n presionados contra su frente como si estuviera perdido en la contemplaci贸n.
Es un sonograma, uno de los primeros retratos del hijo de Mojica, que planea bautizar Jayden Aramick.
La cuna desborda de ropita previendo su llegada. Los botines negros de Converse y los enteritos de Batman cuelgan en el armario. Las letras de madera deletrean su nombre en la pared sobre la cuna.
Aunque el beb茅 crezca sin complicaciones o signos de microcefalia, el hijo de Mojica a煤n enfrenta posibles retrasos a causa del virus que contrajo su mam谩. Pero a este punto, el riesgo ya no pesa en su conciencia. Ella le ha dado sus preocupaciones a Dios.
鈥淟o que 脡l dice es lo que ser谩鈥, dijo.
