Cuando un preso necesita ver a un especialista m茅dico, puede resultar complicado.
Las prisiones suelen estar ubicadas en zonas rurales alejadas de centros de salud donde est谩n los expertos en c谩ncer, en enfermedades del coraz贸n y en el tratamiento de otras condiciones. Incluso, aunque se trate de una visita a un hospital de la ciudad, al preso se lo debe trasladar bajo vigilancia y, a menudo, con grilletes.
El proceso es caro para el centro penitenciario, y estresante para el paciente.
Ante esta situaci贸n, muchas c谩rceles han adoptado la telemedicina. El uso de la videoconferencia permite a los presos conectarse con especialistas y psiquiatras sin moverse de la c谩rcel.
(CDC) sobre la salud en las prisiones hall贸 que 30 estados, de los 45 que respondieron al sondeo, dijeron que utilizaron la telemedicina para al menos un tipo de especialidad o diagn贸stico. Los estados reportaron que fue para consultas siqui谩tricas (62.2%) y de cardiolog铆a (26.6%), seg煤n la investigaci贸n publicada en 2016.
Entre los sistemas penitenciarios que ofrecen estos servicios se encuentra Rikers Island, que alberga nueve prisiones en una isla cerca al aeropuerto de LaGuardia, en Nueva York. Hace poco, el sistema comenz贸 a proporcionar que necesitan consultas de oncolog铆a, reumatolog铆a y hematolog铆a. Y esperan agregar otras especialidades en el futuro.
Los reclusos varones de Rikers llevan recibiendo servicios de telesalud desde 2016. Unos 40 presos tienen cada mes consultas virtuales con especialistas en las 谩reas mencionadas y en enfermedades infecciosas, urolog铆a, dermatolog铆a, neumolog铆a y gastroenterolog铆a.
鈥淎l principio, implementamos [la telemedicina] por su eficiencia, para evitar las horas de transporte鈥, indic贸 el doctor Ross MacDonald, director m茅dico de NYC Health + Hospitals/Correctional Health Services, que administra los servicios de salud en Rikers. 鈥淧ero con el tiempo hemos aprendido que realmente mejora la atenci贸n cl铆nica鈥.聽 La telemedicina permite que el doctor de la c谩rcel pueda consultar con el especialista en el hospital, dijo MacDonald.
El personal cl铆nico proporciona la atenci贸n primaria en la c谩rcel. Cuando surge un caso que requiere la consulta con un especialista, la paciente es enviada a la cl铆nica del centro con el profesional que la deriv贸 y los dos revisan el historial m茅dico y los s铆ntomas con un especialista de NYC Health + Hospitals/Elmhurst en Queens a quien ven en una pantalla.
Si es necesario chequear los signos vitales o se precisa realizar otras pruebas, el proveedor de atenci贸n primaria puede hacerlo y pasarle la informaci贸n al especialista. Si despu茅s de esa consulta se necesitara un examen presencial con el especialista, se har铆a una cita, explic贸 MacDonald.
鈥淣o se trata de reemplazar las consultas en persona, sino de complementarlas鈥, a帽adi贸.
Sin embargo, quienes abogan por los derechos de los reclusos han mostrado su preocupaci贸n por el aumento en el uso de la telemedicina.
Khalil Cumberbatch argument贸 que las consultas a trav茅s de video pudieran elevar el sentimiento de aislamiento de los presos. Cumberbatch pas贸 casi un a帽o en Rikers Island, primero esperando el juicio por cargos de robo en primer grado a principios de la d茅cada de 2000, y luego mientras apelaba su condena.
Ahora trabaja como vicepresidente asociado de pol铆ticas en la Fortune Society, una organizaci贸n sin fines de lucro que apoya la reinserci贸n social de quienes han cumplido condena.
鈥淓st谩s eliminando el contacto con el mundo exterior鈥, dijo. 鈥淗ay un nivel de empat铆a que se puede perder cuando te relacionas a trav茅s de una pantalla鈥.
Pero para los presos enfermos, eso puede no tener tanta importancia, seg煤n algunos expertos.
鈥淢uchos de ellos no quieren ser atendidos en el exterior鈥, dijo el doctor Edward Levine, director de atenci贸n m茅dica de prisiones del Centro M茅dico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio, quien ha estado participando en telemedicina con el Departamento de Rehabilitaci贸n y Prisiones de Ohio desde 1995. 鈥淓stas personas est谩n enfermas y tienen que subirse a un autob煤s, sufrir los baches, los retrasos, y si no se sienten bien, no va a ser una buena experiencia para ellos鈥.
Levine calcula que ve hasta 150 pacientes de gastroenterolog铆a al a帽o en las 29 prisiones de Ohio utilizando la telemedicina. 鈥淓stableces una relaci贸n con ellos de la misma manera que lo har铆as si los vieras en una cl铆nica鈥, asegur贸.
Si bien los reclusos pueden tener que hacer copagos por consultar dolores y malestares comunes, por lo general no tienen que pagar por ver a un especialista, ya sea en persona o por medio de la telemedicina, dijo la doctora Anne Spaulding, epidemi贸loga y profesora asociada en la escuela de salud p煤blica de la Universidad de Emory en Atlanta, quien ha trabajado como directora m茅dica en centros penitenciarios. Eso se debe a que usualmente el que inicia la atenci贸n especializada suele ser un proveedor de servicios m茅dicos y a los reclusos se les cobra por las visitas m茅dicas que ellos mismos piden, explic贸 Spaulding.
La telemedicina puede mejorar la continuidad de la atenci贸n y ayudar a los pacientes a mantener las afecciones cr贸nicas bajo control. En de adultos con VIH encarcelados en las instalaciones del Departamento Correccional de Illinois, el 91% de los pacientes de telemedicina lograron la supresi贸n completa del virus durante las primeras seis consultas, en comparaci贸n con el 59% de los pacientes que recibieron atenci贸n est谩ndar en la prisi贸n.
El estudio atribuy贸 estos resultados a que los especialistas proporcionaron cuidados de salud actualizados y basados en evidencia a trav茅s de la telemedicina, en lugar de depender de los m茅dicos de atenci贸n primaria en los centros penitenciarios.
鈥淪i podemos verlos en tiempo real sin tener que abandonar las instalaciones, obtenemos mejores resultados鈥, dijo el doctor Jeremy Young, especialista en enfermedades infecciosas y profesor asociado de medicina en la Universidad de Illinois en Chicago, quien fue el autor principal del estudio.
